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Los trucos definitivos para ahorrar con el aire acondicionado este verano
Algunos modelos cuentan con sistemas capaces de ajustar automáticamente su funcionamiento para gastar menos electricidad y mantener la casa fresca.

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Con el verano tan caluroso que estamos viviendo, el aire acondicionado se convierte en el mejor aliado para soportar las altas temperaturas. Sin embargo, mantenerlo encendido durante horas también puede disparar el consumo eléctrico y hacer que la factura de la luz se dispare a final de mes.
Para evitarlo, tal y como explican desde LG, muchos modelos actuales incorporan funciones inteligentes diseñadas para mantener la vivienda fresca gastando menos energía.
Una de las más útiles es la posibilidad de establecer un límite de consumo energético. El usuario fija un objetivo de gasto y el aire acondicionado ajusta automáticamente su funcionamiento para mantenerse dentro de ese margen, buscando el equilibrio entre eficiencia y comodidad.
Otra tecnología cada vez más habitual es la detección de ventanas o puertas abiertas. Cuando el sistema detecta un cambio brusco de temperatura que indica que el aire frío se está escapando, reduce automáticamente su potencia para evitar un consumo innecesario.
Algunos equipos también son capaces de detectar si hay personas en la habitación. Si el espacio permanece vacío durante un tiempo, activan un modo de ahorro energético que disminuye el consumo. Además, ciertos modelos ajustan automáticamente la intensidad y la dirección del flujo de aire según la presencia de personas, mejorando el confort sin gastar más electricidad de la necesaria.
Otra opción interesante consiste en limitar la potencia máxima del aparato. Reducir la capacidad de funcionamiento cuando no es necesario enfriar la vivienda al máximo permite mantener una temperatura agradable con un menor gasto energético.
Por último, muchos aires acondicionados pueden conectarse a una aplicación móvil desde la que consultar el consumo eléctrico en tiempo real, revisar el historial de uso, programar horarios de funcionamiento o crear rutinas para mejorar la eficiencia. De esta forma, es más sencillo controlar el gasto diario y evitar sorpresas cuando llega la factura de la luz.
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