EN LA MUÑECA O EL DEDO
Qué es mejor para monitorizar tu salud, ¿un anillo o reloj inteligente?
Vigilar la salud con estos dispositivos es fácil, pero no siempre es cómodo ni igual de eficiente.

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La evolución de los sensores ha sido determinante para alejarnos de las incomodidades a la hora de dormir. Sobre todo, cuando nuestro objetivo es registrar y analizar la calidad de nuestro descanso. A continuación, analizamos tres dispositivos que nos ayudan a hacer el seguimiento sin casi enterarnos.
¿En tu dedo o en tu muñeca?
Son muchos los dispositivos que podemos elegir para esta sencilla tarea, pero no todos nos ofrecen la misma comodidad a la hora de su uso y sobre todo a la hora de dormir. Trataremos de comparar varios de estos dispositivos, que, aunque de distinta naturaleza, tienen el mismo. Enfrentando al veterano Samsung Galaxy Ring, con el Oura Ring Gen 4 y el Apple Watch Serie 11. Para tratar de saber quién es el verdadero guardián de nuestro sueño y no cuál de ellos alberga más aplicaciones.

A pesar de lo que podamos pensar no es la falta de precisión, sino la incomodidad la que hace perder enteros a los diferentes dispositivos, este es el caso del Apple Watch series 11, donde tiene la batalla perdida, a pesar de su diseño más delgado y ergonómico, aunque sigue siendo molesto para el usuario. Además del peso en la muñeca y el roce de la correa, debemos lidiar con la pantalla, la cual resulta intrusiva incluso en el modo sueño, algo que lo causa el panel OLED brillante, en una habitación a oscuras.

Algo que no sucede con los anillos, los cuales cuentan con la invisibilidad tecnológica. Su peso inferior a los 3 gramos y al carecer de pantalla, no recibimos notificaciones luminosas ni vibraciones fantasma que puedan perturbar nuestro sueño. Lo cual facilita la desconexión pasiva, mejorando la higiene del sueño, cuidando de este sin tener que prestarle atención. En lo que a la presión respecta, puede parecernos que los relojes, al disponer de una mayor superficie, ostentan más y mejores sensores. Pero lo cierto es que, en el caso de los anillos, la anatomía favorece su rendimiento. Los dedos, al disponer de una piel más fina y un mayor número de arterias, permiten a los anillos tomar lecturas con una señal más limpia y con menor ruido de movimiento cuando se trata de frecuencia cardiaca o variabilidad (VFC).
Al mismo tiempo, los anillos cuentan con una mayor sensibilidad para detectar las diferentes fases del sueño, así como los sutiles cambios en la temperatura corporal. Mientras que el Apple Watch Series 11, lo hace en otro campo de acción como es el deporte activo, sobre todo en funciones como las métricas de carrera o el GPS. A la hora de decantarnos por alguno de estos dispositivos, la gran diferencia reside, en otras funciones que queremos que nos aporten, como leer mensajes, recibir llamadas o pagar un café. Pero si tu principal objetivo es monitorizar tu salud con un análisis 360º, sin casi enterarnos, la elección es clara, tendremos que decantarnos por uno de estos anillos. Siendo nuestra elección preferente el Samsung Galaxy Ring, para un ecosistema Android, y el Oura Ring Gen 4, como una elección más estándar para los puristas de los datos.
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