MUCHO CUIDADO
El síncope por calor no avisa: las señales que indican que estás a punto de desmayarte
Aunque puede aparecer de forma progresiva, también puede hacerlo de manera repentina mientras se realiza ejercicio, se trabaja al aire libre o se permanece mucho tiempo expuesto a altas temperaturas.

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Las altas temperaturas no solo aumentan el riesgo de sufrir un golpe de calor. Antes de llegar a esa situación, muchas personas experimentan un síncope por calor, un desmayo provocado por el exceso de temperatura y la deshidratación que puede aparecer de forma repentina si no se actúa a tiempo.
Según explica la Clínica Mayo, el síncope por calor forma parte de las enfermedades relacionadas con el calor, junto con el agotamiento por calor, los calambres, el sarpullido y el golpe de calor, este último considerado una urgencia médica.
El agotamiento por calor aparece cuando el organismo pierde grandes cantidades de agua y sales minerales, normalmente debido a una sudoración excesiva o a la deshidratación. Si no se corrige a tiempo, puede acabar provocando un síncope e incluso evolucionar hacia un golpe de calor.
Aunque puede aparecer de forma progresiva, también puede hacerlo de manera repentina mientras se realiza ejercicio, se trabaja al aire libre o simplemente se permanece mucho tiempo expuesto a altas temperaturas.
Antes del desmayo suelen aparecer algunos síntomas de alarma:
- Mareo o sensación de inestabilidad.
- Sudoración intensa.
- Piel fría, húmeda o con "piel de gallina" pese al calor.
- Fatiga o debilidad extrema.
- Pulso rápido y débil.
- Bajada de tensión al ponerse de pie.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas o vómitos.
- Sed intensa.
- Calambres musculares.
- Disminución de la cantidad de orina.
- Qué hacer si ocurre
La Clínica Mayo recomienda actuar de inmediato para evitar que la situación empeore. Lo primero es trasladar a la persona a un lugar fresco o con sombra, tumbarla con las piernas ligeramente elevadas, aflojar la ropa y ofrecer pequeños sorbos de agua o bebidas con electrolitos si está consciente. También conviene refrescar el cuerpo con agua fría y abanicarla.
Si la persona pierde el conocimiento, presenta confusión, convulsiones, no puede beber o alcanza una temperatura corporal de 40 ºC o más, hay que llamar inmediatamente a los servicios de emergencia, ya que podría tratarse de un golpe de calor, una situación potencialmente mortal que requiere atención médica urgente.
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