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Windows 11: mejora el rendimiento con una limpieza profunda
Mejora el rendimiento de tu ordenador sin instalar nada, solo con estos ajustes.

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Los motivos por los que nuestro ordenador puede ir lento tienen diferentes orígenes, la falta de memoria, el exceso de procesos en segundo plano los cuales se inician en el mismo momento en el que encendemos el equipo. Pero no es lo único que consume los recursos, hay otras apps consumiendo memoria sin que lo sepas.
Tres pasos sencillos para que vuelva a funcionar
Para recuperar recursos y mejorar la eficiencia de nuestro equipo hay solución, la cual pasa por hacer una limpieza profunda del sistema, algo que nos llevará pocos minutos, al mismo tiempo que podemos hacerlo desde el propio sistema sin instalar nada. Para recuperar la velocidad original, solo tienes que seguir estos pasos:

Lo primero es desactivar la telemetría, una función que se ocupa de informar a Microsoft con el fin de mejorar la experiencia. Aunque en la realidad lo que hace es consumir la mayor parte de los recursos del procesador.
- Para ello pulsa las teclas Windows+I para acceder a la configuración.
- Selecciona “privacidad y seguridad” en el menú de la izquierda.
- A continuación, selecciona “diagnóstico y comentarios” para desactivar la opción “enviar datos de diagnóstico opcionales”
- Del mismo modo, desactiva la opción “experiencias personalizadas”
Otra de las acciones que podemos llevar a cabo, es evitar que los programas se activen de forma automática. Lo hacen de forma invisible al mismo tiempo que inicia el ordenador.
- Para evitar que suceda pulsa Ctrl + Shift +esc, para abrir el administrador de tareas.
- A la izquierda encontramos la opción aplicaciones de arranque, el cual lo identificamos con el icono del velocímetro.
- Al pulsar sobre este, aparece un listado con todos los programas, usa el botón derecho del ratón para deshabilitar los que no necesitas.
- Esto no lo borra solo hace que se inicien cuando lo necesitamos, no cada vez que enciendes el ordenador.
Por último, solo nos queda eliminar las aplicaciones que vienen instaladas de fábrica pero que no nos aportan nada. Para acabar con ellas, y el consumo vampiro de recursos, solo tienes que seguir estos pasos:
- Usa de nuevo el comando Windows+ I, para abrir la configuración.
- Desde el menú izquierdo selecciona “aplicaciones” y accede a “aplicaciones instaladas”.
- En el listado busca y selecciona las apps preinstaladas que no usas.
- Para ello pulsa en los tres puntitos a la derecha, junto a cada una de estas y selecciona “desinstalar”
Una vez hemos completado todos los procedimientos solo nos queda reiniciar el sistema y comprobar si ha tenido efecto. Lo normal es que su funcionamiento sea ahora mucho más fluido, al mismo tiempo que se reduce el ruido que produce el equipo por el uso de los ventiladores. Siendo ahora mucho más ágil, mejorando el rendimiento del equipo al mismo tiempo que protegemos nuestra privacidad.
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