Las rutas e itinerarios de Google Maps son una de sus principales funciones, y prácticamente el mayor sentido que tiene la aplicación para millones de usuarios, que llegan a sus destinos guiados por la app de Google. Pues bien, algo que a muchos nos confunde y nos lleva a repetir una y otra vez la misma planificación añadiendo distintas paradas, es la modificación de las rutas establecidas por la aplicación. Porque no siempre ir del punto A al punto B que nos propone Google es la mejor manera de llegar, o al menos la que más nos interesa. Por esa razón así de sencillo es editar la ruta con unos simples retoques y sin necesidad de añadir nuevas paradas.

Así puedes editarlas fácilmente

Normalmente cuando queremos llegar a un lugar y Google nos ofrece una ruta, tendemos a pensar que ese itinerario es inamovible salvo que añadamos alguna nueva parada con la función que existe para ello. Pero nada más lejos de la realidad, porque la interfaz de Google Maps nos ofrece la posibilidad de modificar en tiempo real estas rutas con un simple gesto de arrastrar, tanto en la versión móvil como en la versión de sobremesa de la aplicación de Google. Para ello debemos generar como siempre una ruta entre los dos puntos que van a servir de inicio y final del itinerario.

Arrastrando la ruta | Tecnoxplora

Una vez que tenemos la ruta en pantalla, tenemos la posibilidad de añadir paradas para alterar el recorrido de esta. Pero no necesitamos recurrir a ello, porque solo tenemos que arrastras el dibujo de la ruta que aparece en la pantalla para modificar en tiempo real su transcurso. Ahora si pasáis despacio el cursor del ratón sobre la línea azul que muestra la ruta, veréis un mensaje de “Arrastra para cambiar la ruta” por lo que solo tenemos que mantener pulsado sobre esa zona de la línea azul y arrastras hacia el lugar por el que prefiramos pasar para que la ruta se modifique de manera automática.

De esta manera al arrastrar la ruta hacia otras zonas del mapa, Google Maps recalculará esta para poder pasar por ese punto que hemos indicado en el mapa arrastrando el dedo. De esta manera podemos darle un toque más personal a la ruta, optando por vías alternativas en tiempo real, sin tener que recurrir a los propios ajustes de la aplicación o la función de añadir nuevas paradas. Como se puede comprobar cuando se lleva a cabo este proceso, la ruta se recalcula en tiempo real, mostrándose los parámetros de esta, como el tiempo estimado y las instrucciones para llegar, adaptadas al nuevo itinerario que hemos marcado con la yema de nuestros dedos, o con el cursor del ratón. Sin duda es una de las formas más sencillas de diseñar nuevas rutas y de adaptarlas fácilmente a nuestros gustos y necesidades en cualquier momento, que es también de lo que trata esta popular app de Google, el darnos la suficiente libertad para moldear las rutas a nuestro gusto.