En Rentería

El atentado de ETA en pleno Mundial del 82 que marcó la vida de Alberto, un niño de 10 años al que le explotó muy cerca una mochila bomba

A Alberto le tuvieron que amputar una pierna y no volvería a ver por un ojo. Pero entonces recibió un paquete lleno de regalos. Era de la selección de Arconada, Zamora o López Ufarte... El atentado ocurrió solo un día después de que España perdiera con Irlanda del Norte.

eta

En junio de 1982 millones de españoles, siguen el punto álgido de la inauguración del Mundial patrio, el de Naranjito, que se celebró en el Camp Nou el 13 de junio. Los voluntarios forman una paloma blanca en el Camp Nou, las banderas de los países del Mundial se aproximan y de un balón de fútbol emerge el símbolo de la paz.

Mientras la banda terrorista ETA roba un taxi para dirigirse al puerto de Pasaia, en Guipúzcoa, y poco después de que termine la ceremonia, ETA le pega un tiro en la cabeza a un guardia civil que vigilaba el puerto. La banda terrorista no esperó ni un día para dejar su marca en el Mundial del 82.

"Es una ocasión que ven cientos de millones de personas. Es la oportunidad para explicar ideas políticas. Lo había sido para Mussolini, lo había sido para Videla, claro que lo era también para la ETA, y el miedo era, sin duda alguna, justificado", afirma Víctor Martínez, presidente de la Academia del Fútbol Español.

Los etarras habían declarado que no tenían ningún interés en atentar contra los participantes o el público, porque a ellos también les gustaba el fútbol: "Hay mucho miedo a un atentado de ETA durante el Mundial del 82 y hay un despliegue impresionante de fuerzas de seguridad", afirma Alejandro Quiroga, director del Máster en Estudios sobre Nacionalismo de la UCM.

En los 29 días que duró el Mundial, el Gobierno desplegó el plan naranja: 30.000 efectivos entre policía secreta, guardias civiles y policía nacional, que tenían que garantizar la seguridad de aquel evento multitudinario.

Y es que "ETA podía querer contar un discurso, pero España también tenía un discurso muy importante que contar, que era la nueva, la incipiente, pero segura democracia, y la cuestión era incipiente sí, pero ¿es segura la democracia en España o no?", afirma Martínez.

En aquel año, hay varios atentados pero "hay uno especialmente trágico, el de Alberto Muñagorri en Rentería, un niño que va a jugar precisamente al fútbol durante el Mundial y el chaval pierde la pierna", expone Quiroga.

"Yo venía por aquí caminando y me encontré con la mochila en la que sobresalían unos plásticos negros y en ese momento la bomba explosionó", relata Alberto a laSexta Columna.El atentado courrió solo un día después de que España perdiera contra Irlanda del Norte: una mochila explotó al lado de Alberto, cuando solo tenía 10 años.

"No recuerdo absolutamente nada hasta cuando me desperté en la UVI, que vi unas manchas verdes. Eran mis padres que les habían dejado entrar unos minutos a verme y estaban con las batas que se usan en la UVI", relata Alberto, pensando que estaba en el hospital por un empacho de gominolas.

A Alberto le tuvieron que amputar una pierna y no volvería a ver por un ojo. Pero entonces Alberto recibió un paquete lleno de regalos. Era de la selección de Arconada, Zamora o López Ufarte... "Me llegó la camiseta de Zamora, un balón firmado por todos los jugadores, los guantes de Arconada, que, cuando me hacían las curas, pedía que mi madre me los acercase y lo solía coger. No sé si como algo que me aliviase el dolor, pero sí tengo un recuerdo. Luego los que eran jugadores de la Real fueron a verme al hospital", recuerda Alberto con cariño.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido.

*Puedes ver el programa completo de laSexta Columna 'Los mundiales de la vergüenza: todos los goles que nos han colado' en atresplayer.