El Mundial de España del 82
Cómo la FIFA adjudicó a España el Mundial del 82 con Franco aún vivo y terminó siendo una oportunidad para proyectar al mundo un país nuevo
En 1964 se decide que España sea la sede del Mundial de 1982, pero el cromo de Franco no llega a ponerse en el álbum y aquel Mundial es la oportunidad para vender una nueva España.

En 1964, España gana su primera Eurocopa y mismo año en que la FIFA acuerda que la dictadura de Franco organice el mundial de 1982. Esto es, el Mundial de 1982 se adjudica con Franco vivo y luego ya se celebra en un país que está terminando la transición a la democracia. El cromo de Franco no llega a ponerse en el álbum y aquel mundial es la oportunidad para vender una nueva España.
Casi siete años después de la muerte del dictador, que se prudjo en noviembre de 1975, comenzó el Mundial de Naranjito que muchos recuerdan todavía con gran nostalgia... Gordillo, Zamora, Juanito, Camacho...
Aunque nuestro Mundial, no empieza con muy buen pie. Tal como explica el profesor Alejandro Quiroga, director del Máster en Estudios sobre Nacionalismo de la UCM, "el Mundial de 1982 comienza con un sorteo que es absolutamente caótico, donde las autoridades españolas le quieren dar un toque así más patrio y deciden que sean los niños de San Ildefonso los que hagan el sorteo. Así, entonces, llevan los bombos de la lotería y los nombres de las bolas de los países están dentro de pelotas de fútbol".
Pero aquello es un auténtico caos porque empiezan a tener problemas con los bombos, las bolas se quedan estancadas, no se sabe cuál es la que tienen que coger... Incluso, hay ocasiones donde las propias bolas, los niños las llevan a la mesa y de la mesa parece que no les gusta el equipo que ha salido y les hacen devolver al bombo.
Tanto es así que, llega un momento donde los niños ya no saben qué hacer y se miran entre ellos: "Fue una presentación al mundo bastante, bastante cutre", confirma Quiroga.