Servicio Secreto: Casa Pepe
Pepe confiesa a su familia que Casa Pepe tiene 60.000 euros de deuda: "Yo solo no puedo, si vosotros no queréis seguir, se acabó"
Tras hablar con Alberto Chicote, Pepe decide confesar a su familia y equipo de Casa Pepe que "la situacion de la empresa es mala hay una deuda de 60.000 euros": "Me arrepiento de no haberlo dicho antes".

Alberto Chicote charla con Pepe, dueño de Casa Pepe, que, tras perder todo con la borrasca Gloria, ya no han levantado cabeza. Además, su forma de tratar al equipo del restaurante no ayuda a que la cosa mejore. Chicote presenta a Pepe a un pescador para realizar un ejercicio en el que "saque lo mejor de sí mismo y del equipo".
"El objetivo es que veas que sin comunicación no hay entendimiento", explica el presentador de Servicio Secreto a Pepe, que explica que quiere que "trabaje pescado fresco", algo que en su "casa brilla por su ausencia". Tras limpiar el pescado fresco, Chicote aconseja a Pepe que "lo importante es que entienda que escuchar a otro es siempre un habito bueno".
Finalmente, aparece el equipo de Casa Pepe, a quien el dueño del establecimiento pide perdón por sus malos modos. "Daros las gracias por estar aquí", destaca Pepe, que dedica unas palaras a su mujer: "Eres el amor de mi vida". "Chicote me ha hecho ver que a lo mejor estaba equivocado, no gritaré y os escucharé", afirma el dueño de Casa Pepe, que reconoce que es una persona que le gusta "llevar el peso": "Lo tenía escondido, pero la situación de la empresa es mala, hay una deuda de 60.000 euros".
"Me arrepiento de no haber dicho lo que debía porque a lo mejor no hubiéramos llegado a este límite", reconoce el dueño de Casa Pepe en Servicio Secreto, donde manda un mensaje a su equipo: "Si quereis seguir, yo solo no puedo, si no quereis vosotros se acabó".