Rusia bombardeaba la pasada madrugada la ciudad ucraniana de Sumy matando a una veintena de personas, incluidas dos niños. Desde allí llegan imágenes de la devastación que han dejado los ataques rusos: en el vídeo, puede escucharse a una mujer llorando ante lo que queda de su casa.

Lisandra vive en Sumy, está casada con un ucraniano y tiene una niña de tres años, a la que estaba durmiendo cuando anoche escuchó el sonido de un avión. Según relata en Más Vale Tarde, cogió a la niña y se dirigió al pasillo de la vivienda porque no les daba tiempo a bajar al refugio: "Enseguida escuchamos las bombas, cómo se estremeció la casa completa, fue terrible", relata.

"A partir de las seis de la tarde hasta las seis de la mañana hay que estar preparado porque no se sabe qué puede pasar", explica Lisandra, que cuenta cómo "empieza a sonar la sirena y ya rápido a esconderse". "Uno no se siente tranquilo", añade: "Casi no puedo dormir, no puedo comer, pensando en la niña, en mi esposo, corriendo para aquí, corriendo para allá, no sabemos qué vamos a hacer", resume. Puedes escuchar su relato completo en el vídeo que ilustra estas líneas.