Ella era Carmen

Lola Herrera, sobre su depresión por interpretar 'Cinco horas con Mario': "Yo veía imágenes de mi vida con mi exmarido sobre el escenario"

A Lola Herrera, interpretar a Carmen en la mítica obra de Delibes 'Cinco horas con Mario' le pasó factura en las primeras etapas. Lo que le ocurría a su personaje era lo mismo que ella había tenido que vivir y eso reabrió heridas que nunca llegaron a cerrarse. Así comenzó su depresión y de ello habla en Lo de Évole.

Lola Herrera recuerda que se desmayó en escena el día del estreno de 'Cinco horas con Mario': "Delibes salió al escenario a pedir un médico"

La conversación entre Jordi Évole y Lola Herrera en Lo de Évole deja momentos tan sinceros como sorprendentes. Uno de ellos llega cuando el periodista confiesa algo que, según reconoce él mismo, resulta casi inverosímil tratándose de una de las obras más emblemáticas del teatro español: "Te tengo que decir que que yo debo ser de los pocos españoles que no te ha visto en el teatro haciendo Cinco horas con Mario".

Herrera responde con humor inmediato: "Un día voy a tu casa y te lo hago". A lo largo de la charla, la actriz recuerda su larga relación con el monólogo de Miguel Delibes, un texto que ha interpretado durante más de cuatro décadas y al que ha regresado en distintas etapas de su vida.

Cuando creyó que ya no podría dar vida a Carmen

La obra, en la que Carmen vela el cadáver de su marido durante una noche mientras repasa su vida en común, ha acompañado a Lola durante buena parte de su carrera. Sin embargo, hubo un momento en el que pensó que ya no volvería a interpretarla. "Es que yo ya no tengo edad para hacer el personaje de Carmen", llegó a decir.

Fue entonces cuando la directora Josefina Molina, responsable de la adaptación teatral, le respondió con una frase que la actriz nunca olvidó: "Una mujer. Es una mujer. Puede tener la edad que quiera".

Aquella reflexión cambió su perspectiva. Carmen, que en el texto tiene 45 años, siguió viviendo sobre el escenario a través de Lola incluso cuando la actriz ya había superado con creces esa edad. De hecho, llegó a interpretarla con 87 años. "Lo importante era la relación que ellos tenían", explica hoy, convencida de que el teatro permite esas licencias que el cine no concede con tanta facilidad.

El desmayo sobre el escenario en el estreno

Entre los recuerdos más intensos de su relación con la obra está el estreno en Barcelona. Aquel día ocurrió algo que todavía hoy cuenta entre risas. "Me acuerdo de que Delibes vino a Barcelona, al estreno, y yo me desmayé el día del estreno y no pude estrenar".

La caída fue real y repentina. "Me caí redonda", recuerda. El público, sin embargo, interpretó la escena como parte del espectáculo. "La gente aplaudió, por lo visto, porque creyó que era de la función". No todos pensaron lo mismo. El propio Miguel Delibes, que observaba desde el palco, reaccionó con rapidez. "Delibes salió del palco pitando al escenario. Y creía que me había muerto", relata.

A pesar de aquel episodio, la actriz terminó interpretando el personaje en cinco etapas diferentes a lo largo de más de cuarenta años. Cinco Cármenes distintas, como ella misma las define, abordadas desde miradas y momentos vitales diferentes.

Cinco horas con Mario... ¿el musical?

Durante la conversación, Évole lanza una propuesta en tono de broma: imaginar una versión actualizada del clásico, quizá como un musical o incluso un Cinco horas con Mario on ice estrenado en la Gran Vía madrileña.

La idea hace reír a la actriz, que recuerda que no es la primera vez que escucha algo parecido. "Eso me lo decía Juanjo Artero", comenta. Pero enseguida deja claro que ese capítulo está cerrado para ella. "No se le puede dar la vuelta a eso. No, no, no. No me apetece ya nada".

Lejos de plantearse nuevas versiones, Herrera prefiere quedarse con lo vivido durante décadas sobre el escenario. "Tengo la mejor experiencia que se pueda tener. No agradeceré bastante nunca a Miguel Delibes que escribiese ese texto maravilloso, donde se le pueden encontrar tantas formas con las palabras".

El peor momento de Lola Herrera

Sin embargo, la relación con el personaje también tuvo un lado muy oscuro. Interpretar noche tras noche a una mujer marcada por el resentimiento, la frustración y el dolor terminó afectándole profundamente.

"La depresión que tuve yo fue esa, por Cinco horas", explica. En el escenario empezaron a mezclarse la ficción y su propia vida. "Porque me pasaban unas cosas tremendas en el escenario. Yo veía imágenes de mi vida y eran las mismas de mi vida. Y con mi exmarido. Y, bueno, pues eso era una cosa muy complicada".

En aquel momento no entendía lo que le estaba ocurriendo. "No sabía pedir ayuda, no sabía lo que me pasaba. Nada más era ir al teatro a ver qué pasaba", recuerda. A pesar de todo, nunca dejó de terminar la función. Cada noche volvía a subir al escenario.

La idea tan bestia de 'Función de noche'

Esa crisis personal acabaría desembocando en uno de los proyectos más singulares del cine español.

Función de noche, dirigida por Josefina Molina y estrenada en 1981, mezcla ficción y realidad en un ejercicio cinematográfico muy poco habitual. En la película, Lola Herrera mantiene una conversación frente a la cámara con su exmarido, el actor Daniel Dicenta, tras una representación de Cinco horas con Mario.

A lo largo de ese diálogo ambos revisan su matrimonio, la ruptura y las heridas emocionales que dejó la relación. El resultado es un retrato profundamente honesto sobre el amor, el desencanto y las renuncias que muchas mujeres asumieron durante años.

Con el tiempo, Herrera ha comprendido que todo formó parte de un mismo proceso. Una cadena de experiencias que empezó con el personaje de Carmen y terminó abriendo una puerta para entender mejor su propia vida. Hoy lo recuerda con serenidad, aunque sin olvidar hasta qué punto llegó a tocar fondo: "Yo no sé dónde estuve, pero estuve en unas profundidades tremendas".

*Vuelve a ver Lo de Évole: Lola Herrera parte 1 y parte 2 en atresplayer.com

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