En Lo de Évole
Alejandro Sanz, sobre Donald Trump: "Es un personaje que produce mucho rechazo, también en EEUU"
Los pasos de Jordi Évole y Alejandro Sanz les llevan hasta el monumento a Lincoln, y ambos se sorprenden de que se siga llamando así, teniendo en cuenta que Donald Trump lo está rebautizando todo con su nombre, bromean... pero no mucho.

Alejandro Sanz reconoce que ahora se extiende más hablando en sus conciertos que en sus inicios, cuando apenas tenía repertorio para completar el show. Así se lo cuenta a Jordi Évole durante un paseo por Washington, una de las paradas de la gira estadounidense en la que el periodista le acompaña para el cierre de temporada de Lo de Évole.
Entre trayectos, conciertos y momentos con el equipo, el cantante se abre con el entrevistador en conversaciones sobre su trayectoria, su vida personal, la depresión, el amor y también la actualidad política, aunque sobre el escenario evita entrar en ese terreno.
Cuando se dirige al público, explica, no sigue ningún guion preestablecido. "Puedo decir la misma cosa y la contraria", admite. Esa espontaneidad forma parte de su manera de comunicarse, aunque asegura que nunca se arrepiente de lo que dice, porque no habla "de nada que no tenga que ver con las emociones, las canciones y las sensaciones". "Para hablar de todo lo demás hay tantos espacios... Y todo el mundo habla de lo que nos distancia y nos separa. Creo, firmemente, que lo mejor que hago es cantar y hablar de las emociones", afirma.
En ese sentido, tanto él como su banda comparten una visión similar sobre los grandes temas globales. "Todos estamos en contra de las guerras, de la discriminación, pero eso son cosas básicas. No necesito hablar de eso. Yo canto una canción y hablo de la emoción. En círculos pequeños, todos hablamos. Las cosas se demuestran con las acciones", reflexiona.
Durante la conversación surge el recuerdo de Pepe Mujica, expresidente de Uruguay, recientemente fallecido y también entrevistado por Évole. "Yo creo en las personas", dice, evocando su figura. "Me fascinaba como persona, pero como político, no vi su obra. Mucha gente me ha hablado de su obra, pero viendo cómo es como persona no puedo esperar solo que sea una persona digna y con dos dedos de frente, con sentido común y corazón".
Muy distinta es su percepción sobre Donald Trump, a quien señala con preocupación al hablar del contexto internacional. "Piénsalo bien, en manos de quién está el mundo, y dime si no tienes un poco de temor. Este tío un día se levanta con el pie izquierdo y nos mandan al carajo", comenta. Évole coincide en esa sensación de rechazo hacia el actual presidente estadounidense, algo que, según Sanz, también se percibe en el propio país.
Su recorrido por Washington llega a una parada muy simbólica, y más en medio de esta conversación: el Lincoln Memorial. La sorpresa es que todavía se llame así, comentan.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.