Ingresos al doble
Misión fallida para Trump: Irán gana más ahora con el petróleo que antes de la guerra por las refinerías del té chinas
Las causas No es té de verdad, sino pequeñas refinerías supuestamente privadas, por lo que aparentemente nadie puede meter mano en ellas, con las que China, que compra aproximadamente el 90% del crudo iraní, hace la vista gorda, ya que dejar de hacerlo les saldría muy caro.

Resumen IA supervisado
Donald Trump ha expresado su interés en el petróleo iraní, buscando asfixiar su economía, pero sus esfuerzos parecen estar fallando. Irán está duplicando sus ingresos por petróleo gracias a las refinerías chinas conocidas como "refinerías del té", que permiten a China seguir comprando crudo iraní sin violar sanciones. Estas refinerías, supuestamente privadas, operan con la complicidad del gobierno chino. Además, la élite iraní controla el negocio petrolero, con la Guardia Revolucionaria permitiendo que la oligarquía gestione la logística y los contratos. El petróleo iraní se transporta discretamente a China, donde se refina y vende, burlando sanciones y beneficiando a las élites, mientras que los intentos de Trump de debilitar a Irán han fracasado.
* Resumen supervisado por periodistas.
Por fin Donald Trump ha verbalizado lo que realmente le interesa de Irán: el petróleo. El presidente estadounidense lo ha dicho en una entrevista con el 'Financial Times'. Si llegase a controlarlo sería, en la práctica, tener la llave del principal recurso económico de Irán. Trump quiere asfixiar su economía pero ahora mismo estaría ocurriendo justo lo contrario, porque Irán está ganando más dinero vendiendo petróleo ahora que antes de la guerra. Todo gracias a las refinerías del té.
De hecho, Irán está ganando casi el doble que antes de la guerra. A pesar de los ataques, el país persa ha logrado mantener sus exportaciones casi intactas. Ahora mismo Irán mueve entre 2,4 y 2,8 millones de barriles al día, según 'The Economist'. Esto es lo mismo, si no más, que la media del año pasado. Pero ahora el barril es mucho más caro. ¿Resultado? Ingresos al doble. Y aquí entra la magia de las refinerías del té.
No es té de verdad, sino que son pequeñas refinerías chinas muy discretas, supuestamente privadas, por lo que aparentemente nadie puede meter mano, y China logra así que Estados Unidos no pueda acusarlos de estar saltándose las sanciones contra Irán. La investigación de la prensa británica confirma que en realidad el Gobierno chino hace las vista gorda con ellas, que rondan las 100 aproximadamente. Porque China depende casi en su totalidad del crudo iraní, a quien compra aproximadamente el 90%. Dejar de hacerlo, les saldría muy caro.
Pero Irán no estaría forrándose solo con China. En este tablero también juega un papel clave la élite iraní, su oligarquía. Personas como el hijo del asesor personal y exjefe de Defensa de los ayatolás o la actual camarilla del nuevo líder supremo están detrás del negocio petrolero iraní. No es que lo posean directamente pero sí que lo controlan: la gestión, la logística y los contratos de intermediación. Como resultado, la mayor parte del petróleo iraní está en manos de unos 20 oligarcas con los que el Estado hace negocio, porque la Guardia Revolucionaria se lo permite.
Y así ellos también sacan tajada. Los petroleros iraníes se mueven por rutas discretas, con una Guardia Revolucionaria que no impide a la oligarquía hacer sus negocios. Mezclan cargas de otros barcos y el crudo iraní se oculta en alta mar hasta que llega a China y entra a esas refinerías del té. El gobierno Chino cierra los ojos y así allí lo refinan y lo venden casi como si nada. Dinero limpio, petróleo vendido y sanciones burladas. El dinero fluye, el poder se concentra y todos ganan, menos Trump.
En pocas palabras: Irán sigue vendiendo, China sigue comprando y el dinero fluye hacia la Guardia Revolucionaria y las élites locales. Misión fallida para Trump: lo que debía hundir a Irán, en realidad lo está engordando.
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