Grandes expectativas

Los billetes dorados de Salvador Romero, "la codicia y el ego": qué vendía y cómo prometía grandes ganancias

Una compradora entrevistada por el programa reconoce que compró 40 billetes de distintos precios y que desembolsó más de 3.600 euros, atraída por las cantidades millonarias que se mencionaban.

cómo-vendia-romero

Salvador Romero, el empresario gaditano que protagonizó el timo de los billetes dorados, comercializaba unos llamativos billetes de distintos países a través de Renovatio Global Internacional, una empresa cuya página web los presenta como "joyas numismáticas". Algunos de estos artículos se ofrecían por cientos o miles de euros. Sin embargo, el análisis de Equipo de Investigación se centra en las expectativas económicas que, según los testimonios recogidos, acompañaban a su venta.

Entre los productos anunciados figura un billete de Zimbabue y otro decorado con un dragón y un ave fénix que se ofrecía por 5.000 euros. Por su parte, Salvador se presenta en la web como un comercial con más de 14 años de experiencia. El programa examina estos anuncios para comprobar qué se ofrecía realmente a los compradores y qué expectativas podían tener al adquirirlos.

La diferencia entre coleccionar un billete y comprarlo como una inversión es uno de los puntos centrales de la investigación. En una conversación grabada por el creador de contenido antiestafas Davidoski, Salvador defiende que se trata de billetes de su propiedad y que, en ese momento, son artículos de colección. "Me llegó a canal el caso y al día siguiente recibí un correo de Salvador en el que ponía 'si puedes y te apetece podemos hablar y aclaramos situaciones. Me mandaron unos vídeos de tu canal y la verdad es que yo no voy a entrar en dimes y diretes. Yo lo hablo contigo directamente y luego, evidentemente sacas tus conclusiones".

No obstante, Davidoski explica que el caso le llamó la atención por las referencias a las enormes cantidades de dinero que supuestamente podrían llegar a obtenerse. "Han montado un circo. Simplemente son billetes que yo tengo. Soy propietario. Él defendía que lo que hacía era totalmente legal, pero me dejó ver que había una persona que le había dicho que esos billetes tenían gran valor", explica.

Según los testimonios recopilados, algunos compradores no adquirían los billetes únicamente por su aspecto o por interés coleccionista. Esperaban que aquellos artículos pudieran revalorizarse de forma extraordinaria en el futuro. Una compradora entrevistada por el programa reconoce que compró 40 billetes de distintos precios y que desembolsó más de 3.600 euros, atraída por las cantidades millonarias que se mencionaban. "A mí me pudo la codicia y el ego", explica una de las compradoras.

La investigación plantea así la cuestión fundamental del caso: no solo cuánto costaban los billetes, sino qué se les había contado a quienes los compraban. Mientras Salvador sostiene que su actividad era legal, los testimonios recogidos apuntan a que la expectativa de obtener grandes beneficios tuvo un papel decisivo en las decisiones de compra.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido