Igancio Sánchez-Cuenca, profesor de Ciencias Políticas y autor de 'La izquierda: fin de (un) ciclo', interviene en el programa para analizar la actualidad de precampaña.

En su libro, se muestra pesimista respecto a la situación de la izquierda, a pesar de que algunos sondeos de nuestro país dan una mayoría a un bloque progresista. "No me refiero a los votos, me refiero más bien a algo que afecta a todos los países. Si llega al poder, tiene muy poco margen de acción", explica. Con ello se refiere a que "la Economía ha sido despolitizada, y aunque llegue un gobierno de izquierdas al poder, podrá hacer más bien poco", puntualiza.

Entrando ya en materia de campaña hacia el 10N, comienza analizando cómo llegan los ciudadanos españoles a esta repetición electoral: "Los adictos a la política lo van a disfrutar mucho, pero estos son un 10 o un 15% de la población. El margen más amplio de la opinión pública no tiene esa afición por la política, y lo lógico es que se detecte un cansancio y una incomprensión hacia lo que ha sucedido".

Esta incomprensión de la que habla viene del hecho de que las elecciones no sirvan para formar Gobierno. "El desafío va a estar en ver si se consigue movilizar al grueso de la, o si hay una gran desafección, un castigo hacia los partidos y la participación baja mucho, que es lo más probable".

La pelea por el centro

El mayor nicho de votos está en el espectro político de centro, y hacia ese electorado se dirigen las estrategias de algunos partidos. El Partido Popular ha moderado su discurso; Ciudadanos empieza a levantar votos; y el PSOE también se incluye en esa batalla, pero ¿quién se llevará el centro finalmente?

El experto explica que el centro está ligeramente escorado hacia la izquierda en nuestro país. Por ello, el PSOE el que está más cerca del centro, pero estos cinco meses sin conseguir un acuerdo le pasarán factura: "Es peligroso porque en el centro político es donde puede haber más desmovilización, y esa gente podría darle la espalda a Sánchez y al PSOE".

Los bandazos de Ciudadanos

Respecto a Ciudadanos, que recientemente ha levantado su veto a Pedro Sánchez y ha abierto las puertas a una posible colaboración tras las elecciones, Sánchez-Cuenca asegura que es un partido que "está siempre como una veleta girando, en función de cómo va el viento".

Así, la formación que lidera Albert Rivera ha llegado a desconcertar incluso a sus seguidores: "Ni sus propios votantes saben qué está sucediendo. Es una combinación rarísima de una ideología liberal en lo económico y social, con un nacionalismo español muy radicalizado, intolerante y áspero. Esa combinación es muy explosiva, se mueve hacia posiciones muy reaccionarias y sus seguidores no son capaces de seguir ese ritmo", concluye el experto.

Las consecuencias que tendrá en las elecciones este devenir del partido, según apunta el experto, es que le harán pagar un precio alto.

El PP "suaviza" sus formas

Igancio Sánchez-Cuenca considera que el PP no ha vuelto a la moderación de Rajoy, sino que solo ha "suavizado sus formas". Lo que sí cree es que el Pablo Casado ha cambiado el discurso completamente ideologizado y está explotando la gestión de Gobierno.

"Era extraño el discurso tan chirriante, que solo tenía eco entre sus votantes más radicalizados", explica el experto.

PSOE, Podemos y Más Madrid

El profesor de Política explica que los partidos del bloque de izquierda, PSOE, Podemos y Más Madrid, no tienen diferencias programáticas muy profundas.

Las diferencias entre los partidos provienen más bien de su "manera de entender cómo se ejerce el Gobierno". Tanto Podemos y PSOE han demostrado una rigidez a la hora de negociar para formar Gobierno y en eso Más País tiene ventaja, puede presumir de una actitud más constructiva para la formación de Gobierno", indica el experto.

La palabra 'España', clave en la campaña

"Ahora, Gobierno. Ahora, España", del PSOE; "España Siempre", de Vox; "España en Marcha", de Ciudadanos". España se repite en los lemas de campaña de los diferentes partidos. ¿A qué responde ese sentido patriótico al que apelan los partidos?

"Utilizan esta manera de hablar de España y lo hacen en nombre del rechazo al nacionalismo. Hablan de España con la misma intensidad con la que pueden hacerlo los vascos o los catalanes. Tan nacionalistas son unos como los otros, anteponen su nación a todo lo demás", relata el profesor.

Los partidos lo utilizan precisamente por la cuestión catalana, que había remitido pero que volverá a estar sobre el tablero del debate nacional con la sentencia del juicio del 'procés'. Esta sentencia afectará a la campaña y oscurecerá al resto de temas.

¿Qué papel juega Vox?

"El miedo a la extrema derecha ya ha pasado. Es una ultraderecha muy pija y nostálgica del régimen anterior, a diferencia de las ultraderechas populistas de Europa", explica Sánchez-Cuenca, haciendo referencia a Vox.

Esto, dice, puede "producir vergüenza ajena", y esa capacidad de amenaza que tenía "se ha disuelto". Aunque puntualiza: "Eso no quiere decir que sean ofensivos, pero se limita su capacidad de crecimiento electoral".