Como si fueran un par de abuelitos más, estos pingüinos salen del ascensor de esta residencia de ancianos y pasean por las estancias como si estuvieran en el zoo, a pesar de la gran sensación que causan entre todos los usuarios del centro, que no se esperaban tan animada visita.

Los residentes no dudan en abrazarlos y acunarlos como si fueran bebés o perritos, y ellos están más que encantados con tanta atención y tanto mimo, como podemos ver en este vídeo emitido en Aruser@s. "A mí, si me viene un pingüino a casa, me lo quedo", advierte David Broc, incluso más fan de estos animales que Alfonso Arús.

"Ellos también están encantados con su excursión fuera del zoo", comenta entre risas María Moya, pero Angie Cárdenas está algo preocupada por si son capaces de aguantar temperaturas tan altas para ellos. "En las residencias... bueno... lo digo por experiencia. Hay veces que no sabes si el pobre que está allí castañea por problemas con la dentadura o por frío", asegura el presentador.