Entrevista en Al Rojo Vivo

Paco Castañares, experto forestal, tajante sobre los incendios: "No es más caro prevenir que apagar, ¿por qué no lo hacemos?"

Paco Castañares, experto forestal, analiza en Al Rojo Vivo las claves del devastador incendio de Los Gallardos, en Almería, y explica qué medidas deberían adoptarse para prevenir tragedias como esta.

Paco Castañares

Paco Castañares, exdirector general de Medio Ambiente en la Junta de Extremadura, explica la evolución del incendio de Los Gallardos, en Almería, así como lo que deberíamos invertir como país para prevenir situaciones como esta.

Sobre el terrible incendio de Almería, en el que han fallecido 12 personas, explica el experto que "es un incendio topográfico ya que se mueve por el territorio". Y ésta, añade, es "una zona donde hay mucho barranco y mucha rambla, que son cañones por los que el viento se mete a mucha velocidad, algo que hace es avivar muchísimo las llamas y propagarse a mucha velocidad, pero es que, además, le mete intensidad y oxígeno a la cola del incendio, lo que hace que sea mucho más difícil enfrentarse a él".

En cuanto al terrero, explica Casteñeros que Los Gallardos es una zona de vegetación fina, es matorral, es pasto y con el sol y con el viento se seca muy rápidamente, porque es muy permeable a los cambios meteorológicos. Si lloviera, se humedecería y ya no ardería con la misma rapidez que se seca. Pero es que hoy se moja y mañana está seco. Porque es fino y no almacena la humedad".

Por otro lado, Castañares confiesa que no es muy partidario de evacuar, salvo que sea estrictamente necesario. Por ejemplo, señala que en Cataluña, lo que están haciendo es confinar: "Han confinado a decenas de miles de personas durante los dos o tres últimos días que han tenido episodios de incendios simultáneos".

Según el experto, habría que evacuar "cuando no se han adoptado las medidas de prevención que aseguran que la gente está segura en su casa". Es decir, "hay que asegurar las medidas de prevención como desbrozar alrededor de las casas, tener una franja de protección alrededor de cada uno de los pueblos en los que hayamos eliminado el combustible que más arde, el matorral y el pasto (los árboles no hace falta quitarlos), y con eso estamos manteniendo a la gente segura en su casa".

Por otro lado, cuando se ordena o se indica camino de salida, explica el experto forestal, siempre suele haber en estos casos, "gente más o menos conocedora del terreno que va por un camino distinto porque cree que va a llegar antes y sin embargo, puede que "ese camino no sea seguro y es probablemente lo que haya pasado en este caso". Cabe recordar que las víctimas intentaron buscar una salida por su cuenta a través de una rambla, lo que resultó ser "una verdadera trampa", en lugar de seguir la orden de confinamiento o las rutas de evacuación previstas por los servicios de emergencia.

Invertir en prevención

Ahora bien, ¿qué podemos hacer para adoptar medidas de verdad, para frenar estas tragedias? Como bien recuerda el experto forestal, porque ya lo recordó el año pasado en los terribles incendios de agosto, "habría que adoptar 15 o 20, seguramente alguna más, pero al menos, habría que adoptar dos", destaca.

Por un lado, "proteger los pueblos y la vida de la gente que vive en ellos y las casas que están aisladas, con perímetros de protección, que es lo más barato que hay", expone Castañares. Y, segundo, "gestionar cada año 1 millón de hectáreas atendiendo fundamentalmente a los puntos, a las zonas estratégicas de gestión, que es allí donde el fuego alcanza esas dimensiones que lo convierten en imparable".

Sin embargo, como no podemos hacerlo todo a la vez, "y no podemos gestionar los 27,7 millones de hectáreas forestales que tiene nuestro país", afirma Castañares, tenemos que hacerlo, dice, poco a poco. Esto es, según recomienda, "empecemos haciendo de millón en millón de hectáreas, haciéndolo donde hay que hacerlo: donde la experiencia de los técnicos forestales y de la ciencia forestal nos demuestra qu

De este modo, insiste el profesional en la prevención: "El año pasado nos gastamos 7.600.000.000 de euros en apagar las casi 400.000 hectáreas que se quemaron en el mes de agosto. Con la mitad de este dinero, con 3.800.000.000 de euros, dividido en los diez años anteriores, es decir, a 380 millones anuales cada año durante diez años, habríamos evitado que esas 400.000 hectáreas se quemaran y, además, nos habríamos ahorrado la mitad del dinero.

"No es más caro prevenir que apagar. No es más caro evitar que se produzcan esos incendios que apagarlos después. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué elegimos siempre el camino más complicado, el más difícil, el que más naturaleza nos cuesta y el que más vidas humanas nos cuesta?", concluye, a modo de reflexión, Castañares. En el vídeo podemos ver al completo y con detalle esta entrevista.

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