Un jet privado para que Gustavo de Arístegui viajase a Guinea Ecuatorial en una o dos ocasiones, el objetivo: mediar ante el régimen del dictador Teodoro Obiang para favorecer los intereses de Eurofinsa. Según publica La Ser, es lo que declaró ante el juez de la Mata Mauricio Toledano, presidente del grupo.

Un grupo cuya principal actividad es la especialidad patria es la construcción pero que tiene otras líneas de negocio. Según consta en el sumario del caso, Eurofinsa pagó a la trama de Arístegui y Gómez de la Serna más de 200.000 euros entre 2009 y 2014.

Lo hacía a través de pagos mensuales que facturaba la empresa de la trama Scardovi. En 2014, último año de relación, los pagos superaban los nueve mil euros cada mes. Un negocio redondo para de Arístegui y Gómez de la Serna, que también cobraban de la otra parte.

Concretamente, comisiones de hasta el 65% de los beneficios cada vez que un proyecto español se implantaba en Guinea.