Un desahucio más
Las vecinas acogen a David y a su hijo de 21 años tras ser desahuciados por un fondo buitre en Vallecas: "He pasado una noche..."
El contexto Este miércoles un fondo buitre sacó de su casa a David y a su hijo, que ha pasado su primera noche acogido por unos vecinos.

Resumen IA supervisado
El desahucio de Maricarmen ha resaltado el problema de los desahucios en España, afectando también a David y su hijo, quienes fueron desalojados por un fondo buitre. Tras pasar su primera noche acogidos por vecinos, David intenta adaptarse a su nueva realidad, habiendo vivido 20 años en su anterior hogar. La urbanización está dividida entre quienes llegaron a través de un programa social y enfrentan desahucios, y aquellos que pagan precios más altos. Mercedes Sala, vecina de David, destaca la falta de empatía de algunos vecinos, a pesar de que ambos son personas vulnerables.
* Resumen supervisado por periodistas.
El desahucio de Maricarmen ha puesto de relieve los miles de desahucios que tienen lugar en España, un problema sobre el que la calle ya está despertando. Y es que, además de a la anciana de 87 años, este miércoles un fondo buitre también sacó de su casa a David y a su hijo, que ha pasado su primera noche acogido por unos vecinos.
David organiza con su vecina Mercedes algunas de sus pertenencias. Este miércoles, cuando lo echaron, se vino abajo. Ahora le toca volver a empezar. "He pasado una noche... por lo menos he podido descansar. Me he levantado muy desubicado porque no estaba en casa. He intentado asumir la realidad", cuenta David a laSexta.
Una realidad que le llevó a cerrar la puerta donde pasó 20 años con su hijo. "Los propietarios podrán tener una realidad, pero al final las casas las hacemos nosotros, los inquilinos", cuenta.
Aunque las puertas de sus vecinas, también afectadas por la misma situación, se han abierto para él. "Yo tenía muy claro que él no iba a dormir en ningún otro sitio que no fuera mi casa, o de las vecinas que nos apoyan, porque hay otros que no tanto", señala su vecina Mercedes Sala.
Su urbanización está dividida. Entre los que llegaron a través del programa social de La Caixa, con amenaza de desahucio y pagando precios asequibles. Y los que llegaron después y triplican el precio.
Mercedes Sala cuenta que lanzaron "insultos y deseos de que yo desapareciera del mundo terrenal". Vecinos que no tienen en cuenta que ambos son personas vulnerables: ella fue víctima de violencia machista y David tiene una cardiopatía.