Ocurrió en el aeropuerto
"Tengo porrazos por todo el cuerpo": la denuncia de uno de los agredidos y detenidos por la Ertzaintza a la llegada de la flotilla a Bilbao
El contexto Lo que tendría que haber sido un momento feliz y la bienvenida en el aeropuerto a los activistas acabó con porrazos de los agentes y la detención de cuatro personas.

Resumen IA supervisado
En el aeropuerto de Bilbao, la celebración por el regreso de activistas de la flotilla se tornó violenta cuando la Ertzaintza impidió que familiares se acercaran, resultando en golpes y detenciones. Los agentes golpearon a los activistas en la espalda y cabeza, los arrastraron y esposaron. Un activista denunció llegar con lesiones tras 72 horas bajo custodia israelí, solo para ser atacados al llegar. Dos activistas y dos simpatizantes fueron detenidos. El consejero de Seguridad de Euskadi expresó preocupación por las imágenes y sugirió que hubo provocación. Mientras, el Gobierno israelí usa las imágenes para desviar la atención de sus acciones.
* Resumen supervisado por periodistas.
Familiares y simpatizantes celebraban la vuelta a casa de los activistas de la flotilla en el aeropuerto de Bilbao hasta que, en un momento dado, las quejas por empujones y el impedimento por parte de la Ertzaintza para que los seres queridos se acercasen a los miembros de la flotilla acabaron en represalias a golpes.
Les golpearon en la espalda y en la cabeza repetidamente, los arrastraron y redujeron contra el suelo, tras lo que fueron esposados. "Llevamos 72 horas en manos de los sionistas, llegamos con costillas rotas, todo roto, y lo primero que hacen es atacarnos", expresó un activista.
De esta forma, lo que tendría que haber sido una bienvenida, acabó con la detención de dos activistas y dos simpatizantes. "Tengo porrazos por todo el cuerpo. A mí me detuvieron junto a otros compañeros que acababan de llegar de la Palestina ocupada", ha denunciado un simpatizante.
Por su parte, el consejero de Seguridad de Euskadi ha asegurado que le "preocupan esas imágenes" y aunque ha lamentado lo sucedido, ha declarado que "hay que analizar algunos comportamientos", ya que, en su opinión, "tienen mucho de provocación".
Mientras tanto, el Gobierno israelí ya utiliza las imágenes como una cortina de humo para tapar sus torturas y maltratos a los activistas de la flotilla.