Las redes sociales están rindiendo homenaje al menor de 15 años que fue asesinado en una reyerta entre bandas urbanas este fin de semana en Madrid. Son publicaciones acompañadas de corazones verdes, color con el que se identifican Los Trinitarios, grupo con el que la víctima mantenía un vínculo, según fuentes policiales.

Sindicatos de Policía y expertos en tratar con estos jóvenes temen que este fin de semana se repitan estas agresiones violentas. "El modus operandi que suele tener este tipo de bandas es el de la venganza", explica Pablo Pérez, portavoz de Jupol.

En ese ambiente las redes sociales, explican, ayudan a incitar el odio y la violencia. Solo hay que echar un vistazo a algunos perfiles donde no faltan las peleas y las amenazas. A la Policía le preocupa que esto les permite acercarse más a los menores: "Estamos viendo ese repunte en gente cada vez más joven".

Un exlíder de una banda nos explica ese interés: "Son más fáciles de influenciar. Se les involucran los delitos más graves como por ejemplo robo con fuerza, porque no son condenados como tal a años de prisión como a un adulto".

En la Comunidad de Madrid hay 400 jóvenes que pertenecen a estas bandas, muchos de ellos entre 15 y 18 años. Por eso, se pide atención a las familias. Los agentes vigilarán con especial atención puntos de encuentro de estos grupos como el parque de Usera donde murió el otro joven de 25 años este fin de semana.