El submarino cargado con droga fue hallado en la costa gallega el pasado fin de semana. Tras ser remolcado hasta el puerto de Aldán, en Pontevedra, el sumergible se ha vuelto a hundir. Y es que las labores para reflotarlo no están siendo nada fáciles.

El lunes, en un primer intento, fue reflotado por buceadores de la Guardia Civil. Sin embargo, las malas condiciones el mar, la lluvia y el fuerte viento complicaron la actuación y obligaron a retomar las labores este martes. Ahora, han conseguido llevarlo hasta el puerto de Cangas con un remolcador y dos pesqueros, pero en las maniobras de acercamiento al puerto se han soltado los arneses y se ha vuelto a hundir una decena de metros.

Los agentes continúan sumando esfuerzos para achicar agua y hacerlo emerger a la superficie por completo para poder descargar al completo la mercancía.

Cargado con 3.000 kilos de cocaína de gran pureza procedente de un país latinoamericano, el submarino fue abandonado por sus tripulantes. Dos de ellos, de origen ecuatoriano, han sido detenidos y las autoridades buscan de manera activa a un tercero.