Sarah Walker, una madre de Brisbane (Australia), comunicaba a través de su cuenta de Facebook que había infectado piruletas con el virus de su hijo enfermo de varicela para repartirlas en la noche de Halloween.

"¡Mi hermoso hijo tiene la varicela en este momento y hemos decidido ayudar a otros con inmunidad natural este Halloween!", contaba la madre. Además, si algún padre quería recibir estas piruletas infectadas tan solo tenía que "mandar un dólar para los gastos de distribución", indicaba.

Esta publicación se hizo viral en cuanto 'Light for Riley', una página de Facebook que enfatiza en la importancia de las vacunas, compartió la publicación de esta madre con el objetivo de alertar a los padres de la zona y denunciar dicha situación.

Publicación de la madre | Cuenta de Facebook @lightforriley

Sarah Walker no ha dudado en defenderse ante las críticas recibidas por numerosos padres que la tachan de irresponsable. "Crees que tienes razón al juzgarme a mí, tratar de denunciarme y hacer que me despidan. No me importa, la salud y el bienestar de mi bebé son mucho más valiosos que cualquier trabajo", argumentaba.

La mujer afirma ser enfermera en el Hospital de Brisbane. Así lo expone en su biografía de Facebook, además de indicarlo en su nombre de usuario con el término 'RN', lo cual significa 'enfermera registrada'. Ante esto, un portavoz de Children's Health Queensland ha comentado, como se puede observar en la imagen superior, que "no hay empleadas actuales o anteriores con ese nombre que hayan trabajado para Queensland Health como enfermera registrada".

Tal y como indica New.com.au, un portavoz de la Policía de Queensland ha confirmado que se está investigando lo sucedido. En caso de ser declarada culpable, Walker podría ser condenada a 15 años de cárcel por manipulación de alimentos y dar falsos testimonios.

Tras lo sucedido, el Hospital Queensland Health ha informado de que el riesgo de transmisión de la varicela a través de estas piruletas es extremadamente bajo. A pesar de ello, los padres mostraron su preocupación por posibles infecciones de sus hijos.