La playa más larga de Cantabria no es segura. En Laredo llevan más de un mes sin banderas, ni puesto de socorro, cerrado a cal y canto; ni, por supuesto, socorristas. "Ah, ¿no hay socorrista? No me había dado cuenta, la verdad", dice un hombre que pasea por la playa. Y es una buena noticia que no los haya necesitado, pero la mayoría de la gente está que trina.

"Es una faena porque los que tenemos niños pequeños tenemos que estar más pendientes", comenta un bañista, que añade: "El socorrista te da unas garantía y seguridad". Y es que los socorristas no solo están para los ahogamientos. Una mujer cuenta que muchas veces le "ha picado algún salvario que suele haber por la orilla", y que en esos momentos viene muy bien que haya un socorrista.

"Todos los veranos tenemos algún incidente con algún bañista", apunta otra persona que pasa el día en la playa. Sin embargo, las autoridades no dan una explicación a esto. La corporación que estaba al cargo, la saliente, no ha sabido explicar a laSexta el porqué de esta situación. La nueva administración tampoco lo entiende.

"No hemos encontrado ninguna explicación fidedigna ni, en principio, creíble con respecto a las motivaciones que han dado lugar a esta resolución", explica Juan José Revuelta Plaza, Concejal de Seguridad Ciudadana. El día 8 de julio se acaba esta incertidumbre; a partir de entonces, Cruz Roja prestará el servicio.