El jefe de la Policía Local de León, Martín Muñoz, ha asegurado que nunca tuvo cocimiento de que su subordinada Raquel Gago, una de las acusadas por el asesinato de la presidenta de la Diputación provincial Isabel Carrasco, se bloqueara en situaciones de estrés o de especial exigencia.

Muñoz, que ha declarado como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia de León por este crimen, ocurrido el 12 de mayo de 2014, ha explicado que Gago era una "buena" agente y que accedió al Cuerpo tras superar unas pruebas "difíciles", que incluían un test psicotécnico.

Lo declarado por Muñoz contradice el principal argumento esgrimido por Gago a la hora de explicar por qué no acudió a la Policía para decir que había visto a las otras dos acusadas, su amiga Triana Martínez y a su madre Montserrat González, el día del crimen cuando ya estaban detenidas como sospechosas.

La acusada explicó ante el tribunal el 20 de enero pasado que no encuentra una explicación lógica para el hecho de no haber acudido a la Policía, mientras que algunas personas de su entorno han testificado que se bloquea en situaciones de estrés.

Gago ha negado su participación en el crimen, que el fiscal y las acusaciones ven, sin embargo, necesaria, pese a que le exculpen tanto Montserrat como Triana. Durante su declaración en la segunda jornada del juicio, la policía local respondió a la pregunta que siempre se le ha hecho: ¿por qué no se impuso su faceta profesional y acudió a la Policía ese mismo día para decir que había visto a Triana después del crimen?.

Su explicación fue que no podía creer lo que había sucedido y se bloqueó. Gago entregó el arma homicida en Comisaría 30 horas después del crimen y aseguró que no sabía como había llegado hasta ahí, si bien explicó que la debía haber dejado su amiga Triana Martínez, con quien se encontró "casualmente" minutos después del crimen.

En la jornada también han declarado varios técnicos de Hacienda que han afirmado que en ningún momento la presidenta de la Diputación de León ordenó que se persiguiera fiscalmente a Triana.

Triana Martínez declaró ante el tribunal que tras negarse a mantener relaciones sexuales con Isabel Carrasco la inicial amistad se trocó en animadversión y empezó a sufrir una serie de inspecciones de hacienda que supuestamente ordenó la presidenta de la Diputación porque "tenía mucha mano" en Hacienda.

Los técnicos de Hacienda han recalcado que la joven no sufrió ningún tipo de persecución y que las inspecciones que se le hicieron fueron fruto de comprobaciones habituales.

Otro testigo que ha comparecido ha sido Rosa Larrainzar, funcionaria jubilada de la Diputación de León que ejerció como jefa de Triana Martínez durante varios años, que ha afirmado que la joven estaba "hecha polvo" tras su salida de la institución provincial y que "estaba convencida" de que Carrasco "la estaba perjudicando".

La testigo ha explicado que tenía "cariño" a Triana tras trabajar varios años con ella y que seguía viéndola tras su salida de la Diputación, aunque muchos interinos no se atrevían a mantener contacto con la joven "por miedo a Isabel Carrasco".

Según su testimonio, Triana se llevaba bien con Isabel Carrasco en sus primeros tiempos en la Diputación, aunque posteriormente la relación cambió y se trocó en animadversión.

Larrainzar también ha explicado que en ningún momento Triana le dijo que Isabel Carrasco había intentado mantener relaciones sexuales con ella y que ella se había negado, aunque recordó que "pasó de ser llamada para casi todo a no ser tenida en cuenta".

Además, ha asegurado que la joven estaba convencida de que le darían la plaza que ocupaba de forma interina como ingeniera de telecomunicaciones en la Diputación "porque decía que se lo había prometido la presidenta", y que, al contrario, poco después señalaba que "sería para un enchufado de Carrasco de Burgos".

Esta persona fue quien finalmente logró el puesto, aunque después renunció a él y se amortizó. En la sesión inaugural del juicio, el 19 de enero, la madre de Triana declaró que ella era la única responsable de la muerte de Isabel Carrasco, y explicó que lo hizo movida por el odio debido a que la dirigente del PP llevaba años haciendo la vida imposible a su hija.