desaparecida desde 2024

El hermano de Ana María Henao sigue las pistas del marido, que acabó suicidándose: "Él tenía las respuestas sobre dónde está"

Los detalles El hermano de Ana María Henao recuerda con impotencia la desaparición de su hermana y reconoce que aún espera encontrarla en algún rincón de Madrid. Dos años después, sigue buscando respuestas y aferrado a la esperanza de darle paz a su familia.

El hermano de Ana María Henao sigue las pistas del marido, que acabó suicidándose: "Él tenía las respuestas sobre dónde está"

Dos años después de la desaparición de Ana María Henao, su hermano ha viajado hasta Madrid para recorrer los lugares que marcaron los últimos días de su hermana. Una visita cargada de dolor, impotencia y preguntas que siguen sin respuesta. Porque el principal sospechoso, su expareja, murió en prisión en 2025 y se llevó consigo una incógnita fundamental: dónde está Ana María.

La primera visita al portal donde vivía su hermana ha sido especialmente difícil para él. Al preguntarle qué ha sentido al encontrarse por primera vez ante el lugar donde ocurrió todo, responde: "Impotencia. Ojalá hubiese podido estar acá para ayudarla, para que nada de esto hubiera ocurrido. Pero no puedo volver el tiempo atrás. Voy caminando por la calle y pienso que voy a verla en algún lado, porque ella está acá. Me da mucha nostalgia recordar cuando venía en el vuelo".

El hermano de Ana María también recuerda a David, el hombre con el que su hermana compartió su vida y con quien llegó a trabajar. "Yo pensaba que este tipo había tenido tanto tiempo para pensar en lo que iba a hacer, que realmente iba muy determinado. Me parece algo muy enfermo. Siempre se veía que era un poco extraño, pero nunca pensé que fuera a hacer algo así".

La muerte de David tampoco ha cerrado el caso. Al contrario, ha dejado a la familia sin la posibilidad de obtener respuestas directamente de quien era el principal sospechoso. "Desde que nos dieron la noticia de que murió, fue duro, porque él es el que tiene las respuestas de dónde está mi hermana. No podemos perder nunca la esperanza de encontrarla y poder dar paz a toda la familia, sobre todo a mi mamá", explica.

Una búsqueda que también se extiende a Italia

Los investigadores reconstruyeron los movimientos de David después de su salida de Madrid. Italia es uno de los lugares en los que se detuvo durante más tiempo, por lo que la búsqueda de pistas también se ha dirigido allí.

"Sí, en Italia fue uno de los lugares donde más se demoró. Por eso estamos mirando ahí. En la zona donde estaba había una comunidad serbia", cuenta el hermano de Ana María.

La familia sigue buscando cualquier información que pueda ayudar a localizarla. El FBI ha ofrecido una recompensa por datos relevantes para la investigación y su hermano incluso se ha planteado contratar a un detective privado, aunque asegura que le han dicho que no merece la pena.

Pero, por encima de las hipótesis y de los lugares por investigar, está el recuerdo de Ana María. Cuando le preguntan qué es lo primero que le viene a la cabeza al pensar en ella, responde con una frase que resume el vínculo entre ambos: "Ella fue la persona que, si no fuera por ella, no estaría donde estoy".

Una desaparición que comenzó en Madrid

La última vez que se tuvo constancia de Ana María Henao con vida fue en febrero de 2024, en su apartamento del barrio de Salamanca, en Madrid. Tenía 40 años, era de origen colombiano y residía en Miami con su marido, David, de 37 años y origen serbio.

Tras diez años de relación, la pareja había decidido separarse. Según la información conocida sobre el caso, David quería abrir la relación y mantenía una relación con otra persona. La ruptura desembocó en un divorcio millonario y conflictivo.

Ana María llegó a España en medio de aquella situación. La disputa económica también había elevado la tensión entre ambos. La pareja tenía dos empresas y ella quería repartir el patrimonio, valorado en unos 15 millones de dólares, a partes iguales. David se oponía y, según la investigación, comenzaron las amenazas por mensajes.

Después de varios meses viviendo en Madrid, Ana María desapareció. Sus amigos y familiares dejaron de tener noticias de ella tras la noche del 2 de febrero.

Aquella madrugada, según los testimonios y las imágenes analizadas por los investigadores, un hombre vestido de oscuro y con casco de moto apareció en las inmediaciones del edificio. El individuo habría rociado con pintura negra varias cámaras de seguridad, entre ellas las del telefonillo y las de la planta donde vivía Ana María.

A la preocupación por su desaparición se sumó otro detalle desconcertante: dos amigas recibieron mensajes que parecían proceder de ella. Uno decía: "Conocí a una persona maravillosa. Tiene una casa de recreo a unas dos horas de Madrid, aunque apenas hay señal".

Sin embargo, las amigas sospecharon que aquellos mensajes no encajaban con la forma habitual de escribir de Ana María.

A partir de ahí, David se convirtió en el principal sospechoso y se puso en marcha una investigación conjunta del FBI y la Policía Nacional para reconstruir sus movimientos y esclarecer qué había ocurrido.

Un recorrido de miles de kilómetros y una maleta bajo sospecha

Según la investigación, David viajó el 27 de enero desde Miami hasta Estambul y después entró por carretera en Serbia, su país de origen. Dos días más tarde, alquiló un vehículo en Belgrado y recorrió unos 2.600 kilómetros hasta llegar a Madrid.

Una vez en España, los investigadores sostienen que tomó medidas para dificultar su identificación: tintó los cristales del coche, sustituyó la matrícula por otra robada y retiró las pegatinas de la empresa de alquiler en Coslada. Las cámaras de una ferretería lo captaron comprando un espray y varios rollos de cinta americana.

La noche del 2 de febrero, las cámaras de seguridad registraron movimientos en las inmediaciones del apartamento de Ana María. Los investigadores identificaron al sospechoso, entre otros elementos, por un tatuaje en la muñeca y por la coincidencia entre el espray utilizado y el que había comprado previamente.

Unas dos horas después, las imágenes lo mostraban saliendo con un objeto que parecía una maleta. Según los investigadores, sus dimensiones podían ser compatibles con las necesarias para ocultar un cuerpo, aunque esa circunstancia no demuestra por sí sola qué transportaba.

La reconstrucción de sus desplazamientos, mediante la triangulación del teléfono móvil y las cámaras de tráfico, llevó a los investigadores hasta la autovía R-2, en dirección a Guadalajara, y a una zona próxima al río Jalón. Allí se realizaron búsquedas durante varios días, pero no se encontraron restos de Ana María.

David fue detenido en el aeropuerto de Miami por su presunta implicación en el secuestro de su expareja. Sin embargo, en 2025 apareció muerto en su celda, sin que Ana María hubiera sido localizada.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido