La Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas abrirá expediente informativo a los trabajadores de la residencia para personas mayores de Carlet (Valencia) que tomaron una fotografía a un residente que se encontraba en el suelo y buscará a una nueva persona para dirigir el centro ya que el director ha presentado su renuncia este mismo martes.

Así lo ha anunciado la consellera Mónica Oltra, quien se ha reunido en Carlet con la dirección, representantes de los trabajadores y la familia del residente fotografiado así como con el propio usuario quien, según la vicepresidenta, se encuentra bien y consciente. Los familiares del anciano, a quienes ha pedido disculpas, han presentado denuncia y la consellera ha asegurado que se pondrán al servicio de la Fiscalía y el juzgado.

Oltra ha lamentado que se haya "invadido" la "intimidad" y la "dignidad" del residente con la fotografía que se le tomó y ha advertido de que el Gobierno valenciano pondrá todos los medios posibles para que hechos de este tipo no se vuelvan a repetir.

Según ha explicado a los medios tras la visita, la "primera sensación" que le queda después del recorrido es que en la residencia existe una "situación de desgobierno y de ingobernabilidad" como consecuencia de los recortes en los servicios públicos y las privatizaciones sufridas durante años.

A su juicio, los recortes en los servicios públicos llevan a situaciones "en los que el abandono, desinversiones y el desvío de dinero público a intereses privados han hecho que no se haya atendido las necesidades de personal", como consecuencia además de la ley de estabilidad del ministro Cristóbal Montoro, que impedía la ampliación de personal, y de las normas que impedían sustituir jubilaciones o renovar plantillas.

Oltra ha recordado que visitó este centro en diciembre y que en abril se ordenó que no se hicieran nuevos ingresos en él porque la ratio de residentes, aunque legal, no era la "óptima". Para ello, había dos posible soluciones: aumentar personal o, hasta que se pudiera hacer, disminuir el número de residentes. En ese sentido, desde abril solo se han producido siete ingresos "graves" y hay 48 usuarios menos que en mayo.

"Ahora ni los casos graves", ha dicho, con el fin de arreglar la situación, que incluye además un problema de exceso de verticalidad del edificio, para lo que están estudiando la manera de realizar un cambio de proyecto para dar una atención "óptima" a los residentes en busca de un "modelo de la autonomía frente al modelo de la dependencia", con centros "más pequeños que se parezcan más a una casa".