Suceso en Mallorca
Detenida la mujer que mató a su bebé al arrojarlo a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca) tras dos semanas fugada
Los detalles La presión policial empujó a la condenada a prisión permanente revisable a abandonar su escondite en una investigación conjunta desarrollada por la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Resumen IA supervisado
La Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron a una mujer condenada a prisión permanente revisable por matar a su bebé arrojándolo a un contenedor en Porto Cristo, Mallorca. La detención se produjo en Manacor tras dos semanas de búsqueda. La presión policial la obligó a salir de su escondite. La mujer, junto a dos familiares de la víctima, fue juzgada en marzo por la muerte del neonato en noviembre de 2023. A pesar de encontrarse cerca de un hospital, decidieron deshacerse del bebé, lo que llevó a la magistrada a concluir que su intención era provocar la muerte de la neonata.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron este miércoles a la mujer que fue condenada a prisión permanente revisable por matar a su bebé arrojándolo a un contenedor Porto Cristo, Mallorca. La mujer fue localizada sobre las 20:30 horas en Manacor, según han informado ambos cuerpos en un comunicado.
Asimismo, fue la presión policial la que empujó a la condenada a abandonar su escondite tras dos semanas fugada. Junto a dos tíos de la víctima, la ahora detenida fue juzgada por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Baleares el pasado marzo por la muerte de la neonata en noviembre de 2023.
El día 22 se emitió un veredicto de culpabilidad, pero la mujer fue la única de los tres que no se presentó ante el tribunal y se dictó una orden de busca y captura en su contra para su ingreso en prisión. Fue entonces cuando la Policía Nacional y la Guardia Civil abrieron una investigación conjunta para tratar de dar con su paradero, que se ha prolongado durante dos semanas.
Los agentes, según han indicado a Europa Press fuentes próximas a las pesquisas, la localizaron en las proximidades de la localidad de Montuïri. Así, establecieron un dispositivo de vigilancia que se prolongó durante aproximadamente 48 horas y, al sentir la presión policial, la condenada decidió salir de su escondite para desplazarse hasta Manacor.
Los investigadores la siguieron hasta allí, el mismo municipio donde arrojó a su bebé recién nacida a un contenedor y le causó la muerte, y la detuvieron en virtud de la orden judicial. Está previsto que la mañana de este jueves pase a disposición de un juzgado de Manacor y, según las citadas fuentes, previsiblemente se decretará su ingreso en prisión ante el riesgo de que vuelva a darse a la fuga.
La abocaron a "una muerte segura"
Los hechos tuvieron lugar el 3 de noviembre de 2023, cuando la madre, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaba junto a los otros dos condenados. Después de dar a la luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor próximo y huyeron del lugar.
En su sentencia, la magistrada presidenta del Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial sostuvo que su conducta "estuvo guiada por el desafecto y el deseo de poner fin a la situación", ya que pudo solicitar la presencia de una ambulancia para ser trasladada a un hospital.
Por lo tanto, consideró demostrado que pretendían "desembarazarse" de la bebé y llevaron a cabo todos los actos que tuvieron a su alcance para conseguir su propósito. "Abandonar a una neonata prematura en un contenedor de basura, dejándola a su suerte, con una climatología adversa, supone abocarla a una muerte segura", subrayó.
La magistrada concluyó respecto a la madre y su cuñado que "pretendían provocar la muerte de la neonata" y apuntó a un ánimo "particularmente ruin, perverso, cobarde o traicionero".
Se trata de Yolanda Moreno López y de Gustavo Pretel González. La primera está condenada por delito de asesinato con agravante de parentesco a la pena de prisión permanente revisable, inhabilitación absoluta y el pago de un tercio de las costas. Gustavo Petrel, cuñado de Yolanda Moreno, también fue condenado a pena permanente revisable por el delito de asesinato, con inhabilitación absoluta y pago de un tercio de las costas.
En cuanto a la hermana de la principal acusada, Rosario Moreno López, fue condenada por omitir el deber de socorro a la pena de 12 meses de multa con una cuota diaria de 15 euros y una pena subsidiaria de un día de prisión por cada dos que no abone la multa. También deberá pagar un tercio de las costas del juicio.
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