La historia del Día Internacional de la Mujer se remonta más de 100 años atrás, al 8 de marzo de 1875, como recoge Naciones Unidas. Ese día, cientos de mujeres trabajadoras, "garment workers", de una fábrica textil de Nueva York marcharon por las calles para conseguir unos salarios más justos y unas condiciones laborales más humanas. La marcha terminó con 120 mujeres asesinadas por la brutalidad policial y provocó que, dos años más tarde, las trabajadoras fundasen el primer sindicato de mujeres.

Tiempo después, en 1908, más de 15.000 trabajadoras del sector textil volvieron a tomar las calles de Nueva York, esta vez para exigir derechos laborales y el derecho al voto. Un nuevo movimiento estaba surgiendo.

Sin embargo, poco después tuvo lugar un suceso que marcaría definitivamente la historia del movimiento feminista. El 25 de marzo de 1911, sucedió lo que la Organización Internacional del Trabajo califica como el desastre industrial con más víctimas mortales de la ciudad de Nueva York. 146 trabajadoras murieron en un gran incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist a causa de derrumbes, quemaduras e intoxicación por humo y otras se suicidaron al no tener escapatoria, según recoge el medio estadounidense The New York Times.

Los responsables de esas muertes habrían sido los mismos propietarios de la fábrica, al sellar las salidas del edificio. Esta terrible tragedia no fue en vano. Tras la tragedia se produjeron importantes cambios en la legislación laboral y provocó el nacimiento del Sindicato Internacional de Mujeres Trabajadoras Textiles. Unos sucesos que desencadenaron en la celebración del primer Día de las Mujeres Socialistas en 1909, motivado por la huelga que se llevó a cabo en el país un año antes.

En Europa, fue en 1910 cuando, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague, se decidió proclamar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pero la elección del día 8 como fecha definitiva de celebración proviene de Rusia y se debe a una sublevación de mujeres contra la guerra.

En 1917, tras la caída del Zar, el gobierno provisional concedió el voto femenino el 23 de febrero y Alexandra Kollontai, política y feminista rusa, consiguió establecer esa fecha como la fiesta oficial en la Unión Soviética. Según la ONU, por aquel entonces, el 23 de febrero en Rusia correspondía al 8 de marzo en los demás países europeos debido al calendario gregoriano. En España, comenzó a conmemorarse en 1936 y la ONU oficializó esta fecha en 1975.

¿Por qué el violeta es el color del feminismo?

Si hay un color que asociamos a la lucha feminista ese es el morado. Pero, ¿por qué? Hay varias teorías al respecto. La primera, y una de las más aceptadas popularmente según la periodista Yerma Ruano en el vídeo que acompaña estas líneas, tiene que ver con el incendio de la fábrica textil que acabó con la vida de las trabajadoras estadounidenses en 1911. El origen de este color como símbolo característico del movimiento tiene su origen en las telas de la fábrica, ya que la mayoría eran de color morado.

Otra de las teorías data de 1908, cuando las sufragistas inglesas eligieron el violeta junto al blanco y el verde para representarse. La feminista Emmeline Pethick lo explicaba en una publicación del periódico Votes for Women en 1907: "El violeta, color de los soberanos, simboliza la sangre real que corre por las venas de cada luchadora por el derecho al voto, simboliza su conciencia por la libertad y la dignidad".

Como explica Ruano en el vídeo, para otros el color morado simplemente representa la igualdad de género, ya que surge de la unión del rosa y azul, dos colores asociados históricamente a lo femenino y lo masculino.

 

¿Desde cuándo se celebra el 8M en España?

En nuestro país, la primera movilización feminista por el Día de la Mujer tuvo lugar en 1977 en Madrid bajo el lema de "Ni una mujer en la cárcel, ni una mujer sin trabajo". Durante el franquismo, la situación de desigualdad entre hombres y mujeres era muy notoria. La mujer era relegada al ámbito doméstico y vinculada a la labor de los cuidados de toda la familia.

Por ello, cientos de mujeres se reunieron en el Pozo del Tío Raimundo para plantear distintas cuestiones sociales como la despenalización del aborto o la falta de servicios sanitarios o educativos, como detalla el estudio 'Las luchas feministas. Las principales campañas del movimiento feminista español' de Soraya Gahete.

Ese mismo estudio explica que una de las principales reivindicaciones de ese día fue por el derecho al uso de los anticonceptivos como medio para una sexualidad libre. La Plataforma de Mujeres de Madrid redactó una nota en ese mismo año que decía lo siguiente:

"La Plataforma, quiere denunciar el hecho de que en España, en 1977, más de un millón de mujeres toman anticonceptivos y pese a ello permanece tipificada como delito (...). Las mujeres reivindicamos la distinción entre sexualidad y maternidad y el derecho a controlar nuestro propio cuerpo. Exigimos esa liberalización de anticonceptivos".

Con todo ello, lograron que un año más tarde la Constitución Española aprobase las organizaciones feministas y reconociera la igualdad ante la ley entre hombres y mujeres.

Actualmente, el 8M en España es una de las manifestaciones feministas más potentes del mundo. En 2018 fue una jornada histórica con marchas en más de 120 ciudades españolas. Un año más tarde, en 2019, se duplicaron las cifras en estas mismas ciudades.

Este año el 8M será una jornada atípica, marcada por el coronavirus, y lejos de manifestaciones masivas en las principales ciudades. Desde Sanidad desaconsejan manifestarse y el Gobierno ha pedido que este año se celebre y reivindique el feminismo "con voz alta y clara", pero con prudencia. Por ejemplo, en Madrid, pese a que en un inicio iban a ser posibles los actos de menos de 500 personas, la Delegación del Gobierno ha prohibido todas las actividades previstas.