En las aulas

Acoso al diferente: un 55% de niños con altas capacidades denuncian haber sufrido bullying

Los detalles Los expertos señalan que la "sociedad no está acostumbrada a aceptar la diferencia" y enfatizan que la solución pasa por dejar de exigir que todos sean iguales.

Acoso al diferente: un 55% de niños con altas capacidades denuncian haber sufrido bullying
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Tener altas capacidades también puede conllevar problemas. Un 55% de estos niños aseguran ser víctimas de acoso y haber sufrido bullying que, en algunos casos, les lleva a sufrir consecuencias de por vida.

En clase, cuando tocaba ponerse por parejas, Anne Arriero siempre se quedaba sola porque nadie quería ponerse con ella: "Eres como la rara". Ser diferente empezó a convertirse en una condena: "Tenía mucha ansiedad, mi cabeza sobrepensaba todo el rato, lloraba...".

Hasta que un día abrió la agenda y leyó una frase que nadie debería leer: "Espero que te hayas muerto". No fue la única ya que también le escribieron "suicídate". El acoso fue mucho más allá. La excluyeron incluso de los recuerdos de su propia promoción. En el vídeo de graduación no aparecía. Ahí llegó a sentir, que no existía.

Fuente entonces, cuando una noche...: "Me sentía muy mal, cogí alcohol, me lo eché en la mano, cogí un mechero y me la encendí". Cristina, su madre, tuvo que abandonar su profesión para poder cuidar de su hija: "No poder dormir por las noches porque tienes un ojo abierto, porque ella puede hacer algo para hacerse daño".

Como Anne, más de la mitad de los niños con altas capacidades, sufren acoso escolar. "La primera razón es que la sociedad no está acostumbrada a aceptar la diferencia", recalca Jana Martínez, experta en altas capacidades. Una diferencia que, a veces, evidencian los propios profesores: "El propio bullying lo abre el propio profesor cuando cuestiona la realidad del alumno. Frases como 'tú no eras tan listo' abren la puerta al puerto de los horrores y por ahí ya se cuelan todos".

Porque cuando te acosan "van directos a tu autoconcepto y sobre el autoconcepto se apoya la autoestima". La solución empieza, coinciden las expertas, por dejar de exigir que todos sean iguales. "Aprovechar esa potencialidad para el resto de compañeros, es decir, asumir que el aula es heterogénea, que no es homogénea", comenta Eva Martín, directora del Colegio Reggio.

"A veces estos alumnos pueden hacer que el resto se confronte con sus propias limitaciones con respecto al conocimiento o a la parte académica. Esto hay que tratarlo como equipo educativo, porque, si no, va a generar ese rechazo social", señala Bea Ituero, orientadora educativa. Y ningún niño debería tener que aprender a esconder quién es para conseguir que los demás le acepten.

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