No, no todos los políticos son iguales. Es el mensaje que ha querido lanzar Juan Ramón Amores, alcalde de la localidad de La Roda, en Albacete, después de conocerse que algunos de sus homólogos habían aprovechado su cargo para ponerse la vacuna contra el coronavirus, pese a que el protocolo indicaba que no tenían prioridad en la inyección.

"Estoy hasta las narices de que se hable de políticos que utilizan su puesto para vacunarse", ha expuesto Amores en Twitter, donde ha indicado que, además de ser alcalde, sufre Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA): tiene 68% Discapacidad y grado dos de dependencia: "No me he vacunado, pero estoy deseando hacerlo".

 

El alcalde socialista ha señalado que estos días "hemos visto cómo ciertos políticos, utilizando su puesto, supuestamente se han vacunado aun cuando no les tocaba". Por ello, ha querido defender en redes sociales que "hay muchos más políticos que no hacen este acto ilógico". Sin embargo, ha confesado: "Cuando me llamen, tengo miedo de pensar si es mi turno o no para que nadie piense que me han llamado por ser el alcalde".

Su mensaje en redes sociales no ha tardado en compartirse a gran velocidad, y han sido muchos los usuarios que le han mandado mensajes de gratitud y de ánimo por su actitud frente a la de otros políticos: "Simplemente tengo que decir gracias. Lancé un mensaje con mucha rabia y me lo habéis devuelto con mucho cariño. ¡Qué más se puede pedir! ¡Hoy me voy a la cama feliz!".

Desde que la vacuna contra la COVID-19 llegó a España, políticos, altos cargos y otras personalidades que se cuentan por centenares han podido comprobar de primera mano su eficacia aunque no les tocaba vacunarse. Los alcaldes del PSPV de Rafelbunyol, Els Poblets, Riudoms, Torrecampo, Alcaracejos o del El Guijo, amén de otros concejales regionales o municipales, han aprovechado la ocasión para ponerse la vacuna por delante de grupos de riesgo que lo necesitan más. Un hecho que ha generado una gran polémica en los últimos días.