Caso Plus Ultra
La sede de la empresa de las hijas de Zapatero aparece vandalizada tras conocerse su imputación en el caso Plus Ultra
El contexto Laura y Alba Rodríguez fueron imputadas este jueves al considerar el juez Calama que Whathefav podría haberse utilizado como sociedad instrumental para canalizar fondos.

Resumen IA supervisado
Laura y Alba, hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, han sido imputadas por el juez Calama por su presunta implicación en el caso del rescate de Plus Ultra. Se sospecha que su empresa, Whathefav, podría haber sido utilizada como sociedad instrumental para canalizar fondos. La sede de Whathefav fue vandalizada con una pintada alusiva a las joyas halladas en el despacho de Zapatero. Aunque Zapatero defendió la legitimidad de la empresa, no presentó pruebas concluyentes. La pintada fue eliminada posteriormente. La investigación también abarca la trazabilidad de transferencias hacia las cuentas de Zapatero y sus hijas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Laura y Alba, hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, están siendo las grandes protagonistas de las últimas horas después de que el juez Calama decidiese imputarlas por su presunta implicación en el caso del rescate de Plus Ultra, causa en la que también se investiga al exlíder socialista.
Un día después, la sede de Whathefav, la empresa que ambas gestionan, ha aparecido vandalizada con una pintada en el cartel principal en el que se leía la palabra "joyería" en referencia a las joyas halladas en el despacho de Zapatero, tal y como han captado las cámaras de Más Vale Tarde.
A lo largo de la mañana de este viernes, la pintada ha sido eliminada y el cartel de Whathefav ha sido restaurado a su estado original.
La actividad de Whathefav, la gran incógnita
El principal indicio por el que el juez Calama ha imputado a Alba y Laura Rodríguez es que habrían utilizado su empresa como sociedad instrumental para canalizar fondos. Calama considera que el exlíder socialista no demostró que no se usó su empresa, entre otras sociedades instrumentales, para canalizar los pagos derivados del rescate a Plus Ultra. Tampoco la trazabilidad de las transferencias que la empresa de Julito Martínez hizo a las cuentas de Alba y Laura y de su padre.
Según fuentes presentes en la declaración, Zapatero únicamente defendió que Whathefav era una empresa real, con clientes y trabajos reales, pero no mostró, por ejemplo, las facturas que lo habrían probado.