Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha anunciado que la isla de Formentera se adelatará al resto de España en la desescalada en cuatro fases debido a su "evolución favorable".

Lo hará junto con las islas de la Gomera, el Hierro y la Graciosa, en Canarias, que podrán abrir pequeños comercios, terrazas, hoteles y lugares de culto antes que el resto de territorios. Todo, si la evaluación de la pandemia lo permite.

El próximo 4 de mayo comenzara la reapertura en toda España, y se prevé que para entonces todos los territorios estén en fase 0. Esto implica que además de las salidas de los menores, que comenzaron el pasado 27 de abril, y las salidas para pasear y hacer deporte que se iniciarán el dos de mayo, se abran locales y establecimientos con cita previa y se reanuden los entrenamientos de deportistas profesionales.

Precisamente en esa fecha, el 4 de mayo, las islas de Formentera, la Gomera, el Hierro y la Graciosa entrarán en fase 1. Así lo ha anunciado Sánchez en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros: "Dada la incidencia mínima de contagio y si la evolución lo permite se anticiparán en unos días, al 4 de mayo, su desescalada".

El resto de provincias e islas tendrán que esperan dos semanas, hasta el 11 de mayo, para posicionarse en esa fase 1.

¿Qué se puede hacer en la fase 1?

Durante esta fase 1 se comenzarán a abrir pequeños comercios, excepto en centros comerciales, donde es más fácil que se den aglomeraciones. Los mayores de 65 tendrán prioridad.

También se abrirán las terrazas de los bares y restaurantes, pero solo al 30% de su capacidad. Los hoteles también podrán reanudar su funcionamiento, pero con las zonas comunes cerradas. Así mismo, los lugares de culto podrán abrir, pero solo para un tercio de su capacidad.

Factores para el desconfinamiento de Baleares

Pedro Sánchez ya había anunciado en días anteriores que Baleares disfrutaría de unas condiciones diferentes a los de la península, al igual que Canarias. Esto se debe en gran parte al carácter insular de la comunidad y a su lejanía con el resto de comunidades de España.

El plan de desescalada del Gobierno de Baleares contempla que el desconfinamiento no se produzca de manera homogénea, sino que cada isla del archipiélago lo haga a una velocidad diferente en función de las cifras de contagio y de sus capacidades para contener la epidemia. En este sentido, Formentera será la que se adelante.

Los factores que definirán estas medidas son la capacidad de las UCI, el número de contagios y la capacidad de controlar la expansión del virus. También el número de reproducción (R0), es decir, la capacidad de contagio de cada persona infectada.

La presidenta de la comunidad, además, ha exigido establecer horarios para las salidas a la calle de los diferentes colectivos.