Primera reacción del presidente del Gobierno tras conocerse la carta con una navaja ensangrentada enviada a la ministra Reyes Maroto: "¡Basta! No vamos a permitirlo. No vamos a dejar que el odio se apodere de la convivencia en España. Nuestra rotunda condena a la grave amenaza recibida hoy por la ministra de Industria. Estamos contigo, Reyes", ha escrito en Twitter.

 

La ministra ya se ha pronunciado en su cuenta de Twitter y, en la misma línea que sus compañeros, ha agradecido las muestra de apoyo tras las amenazas, y lanza un mensaje rotundo: "Las amenazas y la violencia nunca acallarán la voz de la democracia. La libertad prevalecerá", escribe.

 

Marlaska e Iglesias, también amenazados, se pronuncian

El ministro del Interior, también víctima de una carta con amenazas de muerte (en ella se podía leer que tenía diez días para dimitir), ha rechazado en una entrevista en Al Rojo Vivo los sucesos de los últimos días de forma tajante: "Todo mi apoyo y mi respaldo a Maroto. Seguimos en esta trama de amenazas, y creo que tiene que haber un posicionamiento contundente", expresa el mandatario.

En este sentido, el dirigente ha mostrado un profundo "desánimo" con respecto a la crispación y el deterioro de la convivencia. Y también recalca en las medidas que tomarán las autoridades: "Habrá una investigación de la Policía Nacional, inmediatamente se han personado para recoger las pruebas", ha expresado con respecto a las amenazas a su compañera de Gobierno.

Tras conocerse la noticia, diversos dirigentes han reaccionado a esta nueva amenaza contra un cargo público. En este sentido, el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, víctima también de una de estas cartas, ha expresado a laSexta su enfado por las amenazas de los últimos días: "Ya está bien, no hay derecho a recibir una navaja. Esta persona tiene hijas. Hoy es esto; otro día las balas amenazando a otras personas. No se puede consentir. Que la portavoz del PP acuse a mi padre de terrorista y reciba una amenaza de muerte no se puede tolerar", ha expresado.

Así, Iglesias define este ambiente de crispación como "insoportable", e incide en que el mayor temor, como ocurre con Reyes Maroto, reside en las amenazas a las familias: "No puedo dar un paseo con mis hijos sin amenazas. Tienen que aumentar mi seguridad... se está creando un clima insoportable. Y esto tiene que tener una respuesta no solo judicial sino también electoral”, sentencia.