El Gobierno dará a conocer este martes el plan de "desescalada", aunque Pedro Sánchez ya ha adelantado que los plazos que maneja el Ejecutivo abarcará todo el mes de mayo, dejando abierto el mes de junio y será "gradual, asimétrico y coordinado"

Entre las medias que ha avanzado, está la opción de salir a hacer deporte de manera individual o de dar paseos a partir del 2 de mayo si no hay un rebrote. Esto se uniría a las salidas permitidas a los menores de 14 años desde el domingo 26.

La evolución de la pandemia del coronavirus en España permite seguir concretando nuevos pasos en la "transición hacia una nueva normalidad", como lo ha definido el presidente este fin de semana:"La gradualidad, las distintas actividades que se van a ir recuperando en las próximas semanas, no van a ser todas a la vez".

El estado de alarma ha funcionado, según sus palabras, y el porcentaje de transmisión del virus de mediados de marzo, del 35 por ciento, ha pasado al 1,5 actual, y además, ha dicho, durante dos días seguidos se han contado más curados que contagios.

Recuperación por etapas

Las actuaciones se ajustarán a "un cuadro de mandos", ha afirmado, y no conllevarán una recuperación de la actividad económica o comercial "de golpe", sino que se desplegarán "por etapas" y a diferentes velocidades según las circunstancias sanitarias del territorio en que se apliquen.

No todas las autonomías están afectadas con la misma intensidad por la pandemia, y de hecho hay territorios en los que no ha habido un caso positivo, como la isla canaria de La Graciosa, pero Sánchez ha insistido en que los riesgos de que llegue el virus no se han disipado y que, en cualquier caso, la prioridad es atender las circunstancias sanitarias de cada zona.

Simón ha avanzado que hay territorios insulares y "alguna provincia" que ya están preapradas para comenzar "cierta apertura".

Este lunes, Fernando Simón, el director del Centro de Emergencias y Alertas Sanitarias, ha avanzado que territorios insulares y "alguna provincia" están preparadas: "Hay varias comunidades que tiene índices adecuados para comenzar cierta apertura como algunos territorios insulares o algunas provincias".

Salvador Illa, por su parte, ha dicho que la unidad territorial de referencia "más óptima" es la provincia. "Esta es la propuesta nuestra. Estaremos atentos a lo que nos puedan planear las comunidades", ha asegurado el ministro.

El presidente ha defendido que la "máxima coordinación" la siga dirigiendo el Ejecutivo y ha negado que se estén recentralizando competencias. El Gobierno, por tanto, se encargará de evaluar cada paso y cada medida de acuerdo con unos parámetros "objetivos".

Recomendaciones para la transición

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, han entregado al presidente del Gobierno el informe de 'Recomendaciones sanitarias para la estrategia de transición', documento al que ha tenido acceso laSexta.

El objetivo de este informe es, tal y como se afirma en el texto, "la reducción del número de casos hasta un nivel asumible por el sistema sanitario, evitando el riesgo de que se desborde o vuelva a sufrir el estrés al que ha sido sometido durante la primera onda epidémica".

En este sentido, Sanidad aclara que lo que se pretende con estas recomendaciones en materia de Sanidad es "garantizar la asistencia de calidad a todos los pacientes (tanto para COVID-19 como para otras enfermedades)", así como "la protección de los más vulnerables, minimizando el coste humano, social y económico durante la gestión de la epidemia".

Para el Ministerio, este objetivo se puede cumplir a través de "un proceso ordenado de transición de la situación, con medidas extremas de distanciamiento social, hacia una nueva normalidad que garantice la reducción de riesgos".

Y por este motivo, creen necesario garantizar cuatro capacidades estratégicas del sistema sanitario: Los parámetros serán la medición de la fortaleza de los sistemas de salud de cada comunidad, el número de camas UCI, la capacidad de los servicios de atención primaria, el grado de vigilancia epidemiológica, incluidas las pruebas PCR; y la facilidad para identificar personas contagiadas y los recursos para aislarlas. Todo ello sin obviar las medidas de protección.

Capacidad asistencial y adaptada al riesgo

En lo referente a la asistencia sanitaria reforzada, defienden que se trata de algo "fundamental" para la gestión de la pandemia. En este sentido, destacan que "una capacidad asistencial adecuada y adaptada al riesgo podría evitar periodos de confinamiento".

Además, Sanidad cree que para las siguientes fases de la epidemia es necesario reanudar la asistencia habitual de pacientes con patologías distintas al COVID-19 que no fueron atendidos como lo habrían sido en circunstancias ordinarias.

Para este objetivo, destacan la necesidad del doble de camas de UCIs en hospitales respecto a la capacidad que había antes del inicio de la pandemia, abriendo la posibilidad de que en algunos centros se aumente la capacidad al triple. En caso de no poder contar con esa ampliación de inmediato, el centro tendría que dotar de alternativas de hospitalización suficientes, además de una garantía de reservas de equipos de ventilación mecánica invasiva y otro equipamiento médico necesario, así como de medicación para el tratamiento de pacientes críticos.

En cuanto a la atención primaria, los centros deben estar dotados de herramientas de diagnóstico precoz y de aislamiento para los casos confirmados.

Para ello, proponen las siguientes opciones:

  • Centros específicos de pacientes sospechosos coronavirus.
  • Circuitos separados para la atención presencial de personas con síntomas respiratorios o infecciosos.
  • Reforzar la atención domiciliaria en la medida de lo posible y si las patologías de los pacientes así lo permiten.
  • Dotar de las capacidades para la toma de muestras para el diagnóstico de COVID-19 y los mecanismos logísticos para el traslado de muestras a los laboratorios que permitan obtener resultados en 24 o 48 horas.
  • Protocolos de protección de personal de los centros asistenciales.
  • Protocolos de diagnóstico de nuevos casos, aislamiento y seguimiento.
  • Mecanismos de coordinación de los centros de salud con los servicios de salud pública para el trazado de contactos comunitarios de los casos.
  • Protocolos en centros de salud para reforzar la aplicación de las medidas correctas de protección frente al virus (distanciamiento social, etiqueta respiratoria, uso de mascarillas, desinfección del espacio doméstico, etc.).
  • Protocolos en centros de salud para la identificación de los centros sociales en su zona básica de salud (residencias de mayores, de menores, de personas con discapacidad, etc.), la vigilancia de estos centros y dotarles de apoyo sanitario.

Vigilancia epidemiológica

En cuanto a la vigilancia epidemiológica, las autoridades sanitarias destacan la importancia de la información que proporcionen los indicadores diarios para vigilar la evolución de la pandemia, indicadores que irán dirigidos a la monitorización y caracterización de los casos sospechosos y confirmados de forma precoz.

Para ello, señalan la necesidad de garantizar esta capacidad a nivel hospitalario y de atención primaria, en coordinación con Salud Pública, además del establecimiento de mecanismos de transmisión de información de los indicadores específicos acordados en los foros técnicos del Consejo Interterritorial, que permitan una alerta y respuesta tempranas.

Medidas de protección colectiva

En cuarto lugar, en lo que se refiere a las medidas de protección colectiva, el Ministerio de Sanidad destaca la importancia de mantener distancias interpersonales de dos metros, el lavado frecuente de manos, así como mantener una higiene y limpieza adecuada en casa y en el trabajo y reforzar el uso de mascarillas en la población, especialmente en los más vulnerables

Por último, Sanidad indica que la toma de decisiones en la etapa de transición se basará en "la evolución de los indicadores específicos acordados en los foros técnicos del Consejo Interterritorial" y en "la identificación de las áreas geográficas con capacidades de preparación adecuadas, con situaciones epidemiológicas y de riesgo homogéneas".