La exdiputada de Vox por Baleares Malena Contestí ha decidido renunciar a repetir en las listas electorales de la formación de cara a las elecciones del 10 de noviembre y darse de baja del partido, al que tilda de "movimiento extremista y antisistema" en un duro comunicado.

Según indica en su nota, Contestí se siente "traicionada" por el partido de Santiago Abascal. La "ilusión inicial", añade, "se ha tornado en una profunda decepción", derivada de la "imposición de un dogmatismo que golpea como un yunque en todos aquellos ideales que parecieron hacer a Vox necesario".

Asimismo, cita como causas de su decisión "supuestas irregularidades que no sólo no se investigan, sino que se protegen", "la exclusión y el insulto constante a los demás partidos, demagogia, homofobia, extremismos varios".

Contestí critica una política basada, no en "ofrecer soluciones reales", sino en "el titular" y "hacer ruido para salir en prensa", y para "lo que todo vale, incluida la manipulación, la criminalización de los disidentes internos o la banalización".

Siempre según su comunicado, la exdiputada reconoce haber sentido "vergüenza" al verse relacionada con el exministro italiano Matteo Salvini o tras considerar que se "manipulaba" la realidad para "vincular directamente el terrorismo con la inmigración", "criminalizando a la mujer que pasa el trauma de abortar" o "irrumpiendo en minutos de silencio con pancartas políticas", en alusión al episodio protagonizado por sus compañeros de partido en Madrid durante el homenaje a una víctima de violencia machista.

Así, concluye que "Vox no es un partido político", sino "un 'movimiento' extremista y antisistema". "Y con ello me ha traicionado", añade, antes de destacar que "el fin no justifica los medios" y que la formación es "un ejemplo claro de proselitismo totalitario".

Por ello, dice, renuncia a liderar cualquiera de las listas de Vox para las elecciones y a su militancia. "Prefiero irme a mi casa que seguir en Vox", sentencia Contestí, que ha puntualizado que ha intentado comunicar su decisión a la dirección del partido, en balde.

Contestí, que no forma parte de la Diputación Permanente del Congreso, llegó a la Cámara como número uno de Vox por Baleares gracias a una coalición electoral con Actúa, que abandonó en agosto tras detectarse una serie de irregularidades contables. Durante la breve XIII legislatura, la ya exdiputada balear fue designada portavoz en las comisiones de Industria, Comercio y Turismo, así como en la de Política Territorial.

Cruce de reproches con sus excompañeros de Vox

Las reacciones a su renuncia no se han hecho esperar en Vox. El portavoz de la formación, Iván Espinosa de los Monteros, arremetió contra su excompañera de partido a través de Twitter, donde tachó su decisión de "metamorfosis repentina" y deslizó que "en la vida hay que saber cómo marcharse".

Contestí le respondió afirmando que "ha sido un honor servir a todos los españoles en el Congreso" pero que "los españoles no son el partido".

 

Por su parte, la diputada Macarena Olona también cargó contra Contestí en la citada red social, donde acusó a la exdiputada de "deslealtad" y achacó la decisión de esta a "haber sabido que no repetía como candidata de Vox por Baleares".

 

Una versión que Malena Contestí ha negado. "Creo que Iván el viernes me dijo justo lo contrario. Y Santi en el ABC ayer. La deslealtad no sé cómo la llevas, porque no sé si tú te callarías ante la prensa como hice yo cuando me lo ordenaste", ha sentenciado.