Una situación insoportable
Las tormentas agravan la pesadilla de los desplazados en Gaza: más de 70.000 tiendas destrozadas y millón y medio de personas están afectadas
El contexto Un año después del inicio del presunto alto el fuego, que no ha conseguido detener los ataques israelíes, más de un millón y medio de gazatíes siguen viviendo en tiendas de campaña deterioradas y edificios dañados.

Resumen IA supervisado
La situación en Gaza se ha vuelto aún más insostenible debido a las fuertes lluvias que han azotado la región. Un año después de un supuesto alto el fuego que no ha logrado frenar los ataques israelíes, más de un millón y medio de gazatíes continúan viviendo en condiciones precarias. Las tormentas han agravado la situación, convirtiendo las tiendas de campaña en trampas de barro y aguas residuales. Desplazados como Bilal Fayyad y Ziyad Hijazi intentan proteger a sus familias, mientras que Tariq Hellis lucha por reparar su refugio. El temporal ha dejado un saldo devastador, con más de 70.000 tiendas destruidas y la vida de miles de personas aún más comprometida.
* Resumen supervisado por periodistas.
La lluvia ha convertido en todavía más insoportable la situación de miles de familias en Gaza. Un año después del inicio del presunto alto el fuego, que no ha conseguido detener los ataques israelíes, más de un millón y medio de gazatíes siguen viviendo en tiendas de campaña deterioradas y edificios dañados por los bombardeos. Ahora, las tormentas han vuelto a golpear a una población que ya lo había perdido prácticamente todo.
"Esto es injusto, muy injusto. Es un bebé recién nacido y el otro solo un niño", lamenta Bilal Fayyad, un palestino desplazado que intenta proteger a sus hijos de las consecuencias del temporal. Su desesperación se mezcla con el sonido del viento y del agua que ha anegado los asentamientos improvisados donde miles de personas buscan refugio.
Las tiendas de campaña se han convertido en trampas de barro y aguas residuales. "Están completamente llenas de lodo y aguas residuales", denuncia Ziyad Hijazi, desplazado de Jabaliya, que ha visto cómo la tormenta se llevaba lo poco que todavía conservaba.
Otros, como Tariq Hellis, desplazado del este de la ciudad de Gaza, tratan de reparar sus refugios con los escasos medios que tienen a su alcance. A golpe de martillo y con la esperanza de poder recuperar algo de protección, intenta arreglar su tienda, aunque el agua ha alcanzado prácticamente todas sus pertenencias: "Están inundadas. Como los colchones, la comida, bebida...".
El balance del temporal es devastador: más de 70.000 tiendas de campaña han quedado destrozadas y más de un millón y medio de personas se han visto afectadas. Una nueva catástrofe para quienes ya sobrevivían en condiciones extremas y que ahora tienen todavía menos recursos para afrontar el día a día.