Rusia ha acusado ante el Consejo de Seguridad de la ONU a los "radicales ucranianos y neonazis" de tomar como rehenes a los civiles en varias ciudades de Ucrania y de utilizarles como "escudos humanos". Esta acusación se produce un día después de que Cruz Roja denunciara que el corredor humanitario de Mariúpol "estaba minado" y tras las duras imágenes de bombardeos a civiles en la ciudad de Irpin por parte de las tropas rusas.

"El peligro para los civiles en Ucrania no es el Ejército ruso, que no bombardea la infraestructura civil, sino los radicales ucranianos y los neonazis que han tomado como rehenes a la población de varias ciudades", ha asegurado el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, que ha asegurado que "utilizando a los civiles como 'escudo humano', no les permiten salir de la ciudad, a pesar de la presencia de corredores humanitarios y el anuncio de regímenes de silencio por parte de las unidades rusas".

En este sentido, respecto a los corredores humanitarios habilitados, ha recalcado que en su "lado estaban listos para brindar asistencia integral para garantizar la seguridad durante la evacuación de personas". Según los registros rusos, al menos 200.000 civiles estaban atrapados solo en Mariúpol y retenidos "a punta de pistola por el batallón Azov", según ha trasladado Nebenzia, tal y como recoge comunicado de la misión rusa.

Este lunes, las tropas rusas bombardearon con dureza la ciudad de Irpin, en las cercanías de Kiev. Allí se había instalado uno de los corredores humanitarios acordados por Moscú con un alto al fuego. Sin embargo, las bombas no dejaron de caer. El periodista chileno Jorge Said se encontraba en un autobús que fue bombardeado por el Kremlin, y pudo grabar todo lo ocurrido. En las imágenes aparecen también solados ucranianos tratando de proteger a los civiles, entre los que había niños.

Sin embargo, Rusia sigue negándolo: "Los radicales en Volnovaja recibieron la orden de golpear con las rodillas a quienes se dirigían a los corredores humanitarios. Aquellos que se atrevieron a salir de Mariúpol por su cuenta y riesgo fueron baleados por los nazis ucranianos en los puestos de control cuando intentaban salir de la ciudad", ha detallado Nebenzia, agregando que "la situación humanitaria en las ciudades se está deteriorando rápidamente y los trabajadores humanitarios listos para brindar asistencia no pueden llegar allí y evitar que la catástrofe se desarrolle en la ciudad".

Así, ha indicado que "más de 168.000 personas han sido evacuadas a Rusia desde las zonas del operativo militar especial, de las cuales 43.469 son niños, incluidas 5.550 en las últimas 24 horas, de las cuales 740 son niños".

Nebenzia ha resaltado que "la parte ucraniana se niega enérgicamente a cooperar con respecto a la evacuación de civiles de Járkov y Sumy. En este sentido, ha remarcado que "los temas de evacuación de otras regiones también se politizan". "Para nosotros está claro que el régimen de Kiev trata de impedir la salida de civiles y ciudadanos extranjeros a Rusia de todas las formas posibles, por temor a que, una vez liberada, la gente le diga a todo el mundo la verdad sobre los actos de los radicales ucranianos", ha subrayado.

Ucrania acusa a Rusia de las hostilidades

El embajador de Ucrania ante la ONU, Sergii Kislitsia, ha acusado por su parte a Rusia de hacer "caso omiso" y de forma "cínica" a las normas del Derecho Humanitario durante las hostilidades en Ucrania. "Bombardearon depósitos con autobuses de evacuación cerca de Mariópol; volaron el ferrocarril cerca de Irpin en la región de Kiev para evitar la evacuación por tren y destruyeron el puente en el camino a Volnovaja. Todas las mencionadas fueron las rutas principales para evacuar a los civiles", ha detallado en su declaración.

En este sentido, ha calificado de "terrible" que las tropas rusas abran fuego contra los evacuados y los vehículos de evacuación, bombardeen las carreteras asignadas a los corredores humanitarios, así como que bloqueen los intentos de las autoridades ucranianas de abrir corredores humanitarios o nieguen el acceso de organismos internacionales a los lugares más afectados.

"Las Fuerzas Armadas de Rusia continúan bombardeando y atacando con misiles a Kiev, Mariúpol, Volnovaja, Sumy, Mykolaiv, Járkov y otras ciudades, pueblos y aldeas. Esto impide la salida segura de los convoyes humanitarios que transportan ciudadanos ucranianos y extranjeros, así como la entrega de medicamentos y alimentos", ha subrayado Kislitsia.

El embajador de Ucrania ante la ONU ha recordado que Rusia será juzgada por haber cometido un supuesto genocidio y ha exigido al país que deje de violar los acuerdos de alto el fuego destinados a garantizar "un paso rápido, seguro y sin obstáculos" a los civiles través de los corredores humanitarios.

"También consideramos inadecuado cualquier intento por parte de Moscú de obligar a los civiles, tanto ciudadanos ucranianos como extranjeros, de las ciudades sitiadas a huir al territorio de Rusia y Bielorrusia, teniendo en cuenta la alta probabilidad de provocaciones", ha señalado.