Horas cruciales
Los familiares de los españoles desaparecidos en Venezuela tratan de mantener la esperanza: "Indicaron que se escuchan voces que están pidiendo ayuda"
Los detalles Los familiares de los españoles desaparecidos tras los terremotos en el país venezolano están teniendo dificultades para recopilar información, pero tratan de ser positivos y esperan tener buenas noticias en las próximas horas.

Resumen IA supervisado
Las próximas horas en Venezuela son cruciales para encontrar supervivientes bajo los escombros tras los devastadores terremotos. Según el último balance oficial, hay 920 muertos y 3.360 heridos que colapsan los hospitales. Además, se reportan alrededor de 50.000 desaparecidos, incluyendo 113 españoles. Entre los desaparecidos está María del Coro Barriola, de 81 años, y Jon Sustacha, cuyo edificio quedó destruido. La falta de recursos complica el rescate, aunque 59 efectivos de la UME trabajan en el terreno. La información desde el epicentro es escasa, y familias en España esperan noticias con angustia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las próximas horas en Venezuela son cruciales para encontrar algún superviviente bajo los escombros. Durante este sábado se cierra esta denominada "ventana de tiempo" señalada por los expertos en la que hay posibilidades de localizar a personas con vida tras los terremotos que han asolado el país.
Según el último balance oficial, las autoridades cifran en 920 los muertos, mientras que 3.360 heridos colapsan los hospitales del país. Pero a ellos hay que sumarles el alrededor de 50.000 desaparecidos, entre ellos, 113 españoles confirmados por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Por el momento, son cinco los nacionales fallecidos, 14 los que se encuentran bajo los escombros y esos 133 que están ilocalizables. Entre los desaparecidos está María del Coro Barriola, una guipuzcoana, de 81 años. "Justo ese día estaba en La Guaira cuando ocurrió el sismo", explica su sobrina. Como muchos otros, estaba sola en su casa en el momento del temblor, como explican sus familiares que pudieron hablar con ella poco antes de la tragedia. Su familia, desde España, pide ayuda y recursos para encontrarla.
También reducido a escombros ha quedado el edifico donde vivía Jon Sustacha, un ingeniero bilbaíno. "No han llegado grupos de rescate al área donde está afectada y donde estaría mi padre", lamenta su hijo. Él está a la espera de noticias, desesperado, desde Canadá. Aunque no pierde la esperanza: "Indicaron que se escuchan voces dentro del edificio que están pidiendo ayuda".
El gran problema, denuncia, reside en los pocos recursos que proporciona el país. Sobre el terreno, 59 efectivos de la UME ya trabajan a contrarreloj colaborando con las autoridades locales. Porque, tres días después de la tragedia, todavía queda mucho por hacer. Y, estar actualizado desde España, es complicado.
La información veraz desde el punto cero llega a cuenta gotas. Una familia de Marín mantiene en vilo a toda Pontevedra porque estaban en Venezuela cuando ocurrió la catástrofe. Ahora el resto de sus familiares lucha por encontrarlos en una espera angustiosa, aferrados a la esperanza de volver a saber de los suyos.