Pollos en el desierto
No es IA: el excéntrico parque de atracciones para pollos asados diseñado por un influencer en Omán
Sí, pero... A pesar de que la idea de Ahmeed era repartir 3.000 raciones al día cocinadas mientras daban vueltas en sus atracciones, han dicho 'no' a su idea porque la comida no llegaba a cocinarse del todo, con el riesgo que conlleva para la salud.

Resumen IA supervisado
Ahmeed al Saadi, un conocido influencer de Omán, ha creado una peculiar atracción en el desierto para pollos asados. Gracias a su diploma en mecánica, diseñó estructuras como norias de 12 metros y un "tren de fuego" para cocinar hasta ochocientos pollos simultáneamente. Su objetivo era distribuir más de 3.000 raciones de pollo al día durante una semana. Sin embargo, una inspección sanitaria clausuró la instalación al descubrir que la comida no se cocinaba completamente, lo que representaba un riesgo para el consumo. Esta excéntrica idea ha captado la atención por su originalidad y el ingenio detrás de su creación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Es el momento de subirse a las atracciones. El momento de disfrutar de las montañas rusas y de las norias. Y no, si uno no se puede subir en ellas no va a ser por cuestión de altura. Va a ser porque para vivir tal experiencia en uno de estas instalaciones de Omán se necesitar ser, sí o sí, un pollo asado.
No es inteligencia artificial. Es la idea, la excéntrica idea, que ha tenido Ahmeed al Saadi, uno de los influencers más conocidos del país. "¡Aquí hay 120 pollos!", exclama.
Gracias a su diploma en mecánica, ha creado todo tipo de estructuras en mitad del desierto omaní para pollos asados. "Esta noria tiene 12 metros de altura. Ochocientos pollos a la vez", dice.
Hay de todo. Desde norias de diferentes tamaños hasta el barco pirata, pasando por la favorita de Ahmeed: "El tren de fuego. Solo Dios sabe lo que he trabajado para lograr esto".
El objetivo que tenía era repartir más de 3.000 raciones de pollo al día durante una semana... pero una inspección sanitaria ha clausurado la instalación al revelar que la comida no acababa de cocinarse del todo, con el riesgo que conlleva para el consumo.