La imparable expansión de las nuevas cepas de coronavirus ha hecho que la Comisión Europea endurezca sus medidas de seguridad. En este sentido, la primera decisión tomada por el ente europeo ha sido la de actualizar el código para el mapeo de áreas de riesgo. Y, como cabía esperar ante los altos valores de los últimos días, España es una de las señaladas.

Como se puede ver en el mapa que acompaña estas líneas, la nueva categoría creada por la UE alude a los países cuya Incidencia Acumulada (IA) en los últimos 14 días supera los 500 casos por cada 100.000 habitantes. No obstante, según este mismo parámetro, del prominente aviso rojo no se libra prácticamente nadie: Francia, Portugal, Alemania, Italia... Todo el interior de Europa ha sido pintado de escarlata; un hecho que se traduce en la encarecida recomendación de no pisar estos países a no ser que sea estrictamente necesario.

Europa se reafirma en su posición

Las modificaciones hechas en las medidas de coordinación que afectan a la libre circulación de la UE ya habían sido anunciadas el pasado jueves. Pero los mandatarios del Consejo Europeo han apuntado en sus declaraciones la importancia de seguir sus consejos: "Necesitamos más coordinación y un esfuerzo europeo conjunto para desalentar los viajes no esenciales. Los cierres de fronteras no ayudarán, las medidas comunes sí", ha sentenciado Didier Reynders, comisario de Justicia, en rueda de prensa.

Retomando las palabras del propio Reynders (que, a su vez, emulan las de los presidentes del Consejo), el cierre de fronteras sigue sin estar sobre la mesa. Es decir, únicamente se "recomienda" evitar los viajes a estos países. Pero el comercio debe seguir: "Debemos evitar los cierres de fronteras y mantener el flujo del mercado único. Las personas necesitan tener acceso a bienes esenciales como alimentos o medicinas ahora más que nunca", escribe en su cuenta de Twitter Ursula Von der Leyen, presidenta del Consejo Europeo.

En este sentido, ante la insistencia de endurecer las restricciones, Europa ha instado a los países miembros a tomar las siguientes medidas: pruebas PCR obligatorias antes de la salida, imposición del autoaislamento y cuarentena tras la llegada a estos territorios y la realización de formularios de localización de pasajeros, con el fin de facilitar el rastreo de casos.

Técnicamente, la UE ha hecho referencia a una serie de propuestas que diversos países ya habían adoptado de forma independiente. Sin embargo, destaca la preocupación que el entre europeo ha mostrado en todo momento: "Necesitamos detener la propagación de las variantes del virus y mantenernos a todos a salvo. Juntos, superaremos esta pandemia", ha sentenciado von der Leyen.