Los aliados se quejan

La estrategia de Irán para ganar la guerra: lanzar drones de 20.000 dólares que obligan a EEUU a gastar misiles de 3 millones

Los detalles Los drones se han convertido en el mejor aliado de Irán en esta guerra no solo porque alcanzan su objetivo con precisión sino porque su fabricación es muy barata en comparación con lo que le cuesta a Estados Unidos e Israel derribarlos.

La estrategia de Irán para ganar la guerra: lanzar drones de 20.000 dólares que obligan a EEUU a gastar misiles de 3 millones
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Desde el sábado, tras el ataque de EEUU e Israel, Irán ha lanzado unos 2.000 drones. Cada uno cuesta entre 20.000 y 50.000 dólares, según el modelo. No son demasiado caros si los comparamos con lo que cuesta neutralizarlos: las baterías antidefensa pueden llegar a costar hasta 3 millones de dólares por cada disparo. De hecho, los aliados de Estados Unidos se han quejado porque dicen que no pueden seguir aguantando este coste mucho más.

Los drones se han convertido en el mejor aliado de Irán en esta guerra no solo porque alcanzan su objetivo con precisión sino porque su fabricación es muy barata en comparación con lo que le cuesta a Estados Unidos e Israel derribarlos.

En una balanza del coste de la guerra Irán gana por goleada, por mucho que le duela a Trump admitirlo. En solo seis días de guerra, el régimen iraní ha lanzado más de 2.000 drones. Más de una semana en la que la factura para el bolsillo de los estadounidenses suma ya más de 2.300 millones de dólares.

Los drones iraníes Shahed son municiones triangulares de merodeo, de aproximadamente 3,3 metros de largo, que rugen como cortadoras de césped y llevan una carga explosiva en su morro que detona al impactar contra sus objetivos. Son lo suficientemente pequeños como para ser lanzados desde la parte trasera de un camión, lo que los hace relativamente fáciles de ocultar y difíciles de rastrear.

Su versión de largo alcance, conocida como 136, puede recorrer aproximadamente 1.930 kilómetros, lo que le permite alcanzar objetivos en todo Oriente Medio. Fabricarlos cuesta entre 20.000 y 50.000 dólares, pero derribarlos mucho más. El sistema de defensa aérea Patriot utiliza interceptores que pueden costar más de 3 millones de dólares por disparo y su disponibilidad es limitada.

Además, se especula con que EEUU y sus aliados se queden sin los interceptores necesarios para defender la región contra misiles y drones iraníes. Según un estudio de Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, las adquisiciones militares de EEUU ha adquirido pocas cantidades relativamente pequeñas de interceptores en los últimos años, son cientos y no miles.

En cambio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que, desde el principio, han proyectado la guerra de "cuatro a cinco semanas" aunque ha dicho que tienen la calidad de "ir mucho más allá". Blas Moreno, codirector y editor jefe de El Orden Mundial, apunta a laSexta que, Irán, "en un contexto en el que se ven acorralados o en un riesgo existencial de desaparecer como régimen no tienen ninguna razón para guardarse nada. Ellos tienen todo el incentivo para gastar todo lo que puedan antes de que se lo destruyan".

La idea, dice, "no es tanto limitar la guerra a responder a Israel o a Estados Unidos sino hacer ver al mundo que si van a la guerra con Irán, Irán tiene todo el incentivo de atacar a otros países de la región que puedan transmitir esa presión a Estados Unidos de "oye, necesitamos que paréis esto".

Por eso, insiste, un elemento crucial es "hasta qué punto vamos a ver la capacidad del Golfo de interceptar esos ataques iraníes". "En un contexto de guerra aérea los drones son muy baratos e Irán tiene muchísimos pero los misiles que interceptan esos drones son muchos más caros y son mucho más escasos. A largo plazo es posible que el Golfo no sea capaz de parar esos ataques y se de una situación bastante complicada", ha asegurado Moreno.

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