Se le imputan dos cargos
Cole Allen, un profesor de 31 años, el sospechoso del tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca donde estaba Trump
Los detalles El presidente de EEUU ha calificado al presunto atacante, un californiano con domicilio en la ciudad de Torrance, de "lobo solitario" y una "persona con graves problemas".

Resumen IA supervisado
Cole Allen, un profesor y desarrollador de videojuegos de 31 años, fue detenido tras irrumpir armado en el hotel donde se celebraba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Según confesó, su objetivo era disparar a miembros de la Administración de Trump. Tras el incidente, Donald Trump calificó a Allen como un "lobo solitario" con "graves problemas". Allen enfrenta cargos por el uso de un arma en un crimen violento y asalto a un agente federal. Aunque disparó a un agente, este resultó ileso gracias a su chaleco antibalas. La Fiscalía y el FBI investigan el caso, descartando la existencia de cómplices.
* Resumen supervisado por periodistas.
El hombre detenido por irrumpir armado en el hotel donde se celebraba la cena de corresponsales de la Casa Blanca es Cole Allen, un profesor y desarrollador de videojuegos californiano de 31 años con domicilio en la ciudad de Torrance, según han indicado fuentes de la Fiscalía de Estados Unidos a 'Fox News'. Tras su arresto, el hombre ha confesado a los agentes que su objetivo era disparar a los miembros de la Administración de Trump.
En este sentido, varios medios estadounidenses han señalado que se trata de un ingeniero mecánico e informático, con experiencia en los videojuegos y que trabajaba como profesor en la empresa de preparación de exámenes C2 Education, según su cuenta de Linkedin.
Asimismo, el presidente del Asian American Civic Trust, Dylan Wakayama, ha detallado al periódico 'Los Ángeles Times', que Allen daba clases particulares a varios estudiantes de secundaria de esta organización sin fines de lucro, que lo definían como una persona "muy inteligente, con gran dominio de biología, matemáticas y ciencias", además de "una persona amable y tranquila".
Allen estudió en el Instituto Tecnológico de California (CalTech), una universidad privada situada en Pasadena, Ingeniería Mecánica, y luego trabajó como desarrollador de software para una aplicación de educación y como profesor desde 2020, según extractos de su perfil de Linkedin publicados en redes sociales y por varios medios.
Además, tiene un master en ciencias informáticas por la Universidad Estatal de California en 2025, hizo prácticas de verano cuando aún no estaba graduado en la NASA y, además de su trabajo como profesor, se define como "desarrollador de videojuegos independiente".
Por su parte, el presidente de EEUU, Donald Trump ha dado una rueda de prensa tras el intento de atentado en la que se ha referido a Allen como un "lobo solitario" y una "persona con graves problemas", mientras que las autoridades estadounidenses han indicado que el profesor actuó solo, por lo que no existe amenaza persistente tras el incidente.
Allen, al que se le imputan dos cargos, uno por el uso de un arma de fuego en un crimen violento y otro por el asalto a un agente federal con arma de fuego, apareció armado en uno de los controles de seguridad del hotel Washington Hilton, donde se celebraba el evento, e intentó atravesar corriendo el vestíbulo mientras disparaba con un arma, antes de acabar reducido por los agentes del Servicio Secreto.
El propio Trump ha compartido en su red Truth Social imágenes del profesor californiano arrestado, entre ellas, una fotografía en la que se ve a Allen esposado en el suelo del hotel. Además, también ha compartido imágenes de las cámaras de seguridad del recinto, en las que se puede ver al detenido corriendo a toda velocidad y a varios miembros del Servicio Secreto desenfundando sus armas y disparando.
Durante la rueda de prensa en la Casa Blanca, el republicano aseguró que Allen disparó a uno de los agentes, pero que este se encuentra bien gracias a que la bala impactó en su chaleco antibalas.
Tras el asalto, Trump y el resto de altos cargos fueron evacuados del salón de baile donde se celebraba la cena tras escucharse tres o cuatros disparos que resonaron fuera de esa sala, según ha contado un periodista de EFE que se encontraba en la gala, la cual estaba presidida por una mesa sobre un escenario en la que estaban sentados el presidente y la primera dama, Melania Trump. Tras la evacuación, más miembros del Servicio Secreto se desplegaron en la sala de baile portando rifles de asalto y pidieron a todas los asistentes que se pusieran a cubierto.
"Intención de causar el mayor daño"
Según ha detallado la fiscal federal del Distrito de Columbia, Janine Pirro, en una comparecencia ante los medios, el acusado comparecerá ante el tribunal federal el lunes y se prevé que se presenten cargos criminales adicionales. La fiscal fue contundente al afirmar que, según las investigaciones preliminares, el individuo tenía la "clara intención de causar el mayor daño posible".
Además, las autoridades estadounidenses han confirmado que el sospechoso es un "actor solitario" y que no existe una amenaza persistente para el público tras el incidente que dejó a un agente herido. En una comparecencia ante los medios, el jefe interino del Departamento de la Policía Metropolitana (MPD), Jeff Carroll, ha detallado que el sospechoso cargaba con un arsenal compuesto por "una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos" al momento de asaltar un puesto de control del Servicio Secreto en el vestíbulo del hotel a las 20:36 hora local (00:36 GMT).
"En este momento, todo parece indicar que se trata de un actor solitario, un pistolero solitario", ha afirmado Carroll, descartando la participación de cómplices de manera preliminar. A pesar del intercambio de disparos en los pasillos del hotel, la policía informó que el sospechoso no fue alcanzado por las balas. No obstante, tras ser reducido, fue trasladado a un centro hospitalario para ser evaluado médicamente.
La investigación ha pasado a ser un esfuerzo conjunto entre el Servicio Secreto, la Policía Metropolitana y el FBI para determinar los motivos que llevaron al hombre de 31 años a intentar vulnerar la seguridad del evento, al que asistía el presidente Donald Trump tras años de ausencia. Trump aseguró esta noche en una rueda de prensa que el tirador "estaba muy lejos" de acercarse a él y añadió que "era un loco", que difícilmente podría haber atravesado las puertas del gran salón donde él se encontraba.
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