Irlanda del Norte
El racismo incendia Belfast: grupos de ultraderecha queman casas y coches tras el intento de decapitación de un hombre
¿Qué está pasando? Las calles de la capital norirlandesa se han llenado de encapuchados tras un ataque con arma blanca por el que un sudanés de 30 años está en prisión preventiva. "Se ha atacado a personas por su origen", dice Starmer.

Resumen IA supervisado
La capital de Irlanda del Norte, Belfast, enfrenta una grave ola de violencia de extrema derecha y antiinmigración tras el intento de asesinato por parte de un refugiado sudanés. Cientos de personas encapuchadas han incendiado casas y vehículos, atacando incluso a la Policía. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y la primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, han condenado los actos, instando a la calma. Naomi Long, ministra de Justicia, calificó los disturbios como racismo, mientras Emma Little-Pengelly advirtió que la violencia perjudica cualquier causa. Estos incidentes ocurren tras la muerte del estudiante Henry Nowak, generando más tensión en el Reino Unido.
* Resumen supervisado por periodistas.
Tensión máxima en Belfast. En las calles de la capital de Irlanda del Norte. De un país, de una ciudad, que está viviendo una ola de violencia antiinmigración por parte de la ultraderecha tras un intento de decapitación por el que se ha detenido y acusado a un ciudadano sudanés, que está en prisión preventiva. Tras esto, cientos de personas, la mayoría encapuchadas, han quemado varias casas y vehículos para también atacar incluso a la Policía en unas horas de auténtico pánico en el país británico.
Ante tales imágenes, Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, ha reaccionado en redes afirmando que "no hay justificación para la violencia y el desorden": "Las escenas fueron impactantes y completamente inaceptables".
"Apelar a la calma debe ser la prioridad y es a lo que insto ahora. Debemos dejar que la Policía continúe con su trabajo", ha compartido Starmer, que expone que "es evidente" que se atacó a personas "por su origen": "No lo voy a tolerar".

En la misma línea se ha expresado Michelle O'Neall, primera ministra de Irlanda del Norte: "No puede haber ni excusa ni justificación para estos ataques. Que estos grupos enmascarados incendien los hogares de familias enteras no es más que una repugnante cobardía".
En el vídeo de la 'BBC' se puede ver cómo estos individuos van quemando casas a sus paso mientras los residentes inspeccionan los daños. Mientras ven cómo las fachadas de sus hogares están completamente quemadas o ennegrecidas. Mientras observan cómo sus coches han quedado reducidos a chatarra.
Unos hechos que Naomi Long, ministra de Justicia de Irlanda del Norte, ha calificado "como la pura definición del racismo". "Hemos visto una avalancha en las redes de comentaristas de extrema derecha que claramente intentaban fomentar la tensión racial, apoyándose en la narrativa que promueven sobre la migración", ha subrayado la líder del multiconfesional Partido Alianza.
Y es que se han registrado disturbios muy graves en Belfast, donde los Bomberos han llegado a registrar hasta 256 llamadas y han tenido que actuar hasta en 62 ocasiones sobre el terreno. Han necesitado de 21 unidades adicionales para hacer frente a las emergencias.

Todo, después de que un sudanés de 30 años esté en prisión preventiva acusado de intento de asesinato y de poseer un arma blanca. La Policía, en ese sentido, informó de un apuñalamiento a un hombre de 40 años que presenta "heridas importantes" en cara, cuello y espalda.
O'Neill, al respecto de esto, ha dicho que tal ataque "fue atroz e injustificable": "Pero hay intentos peligrosos de explotar eso para señalar y atacar a personas inocentes que tan solo intenta vivir, trabajar y criar a sus familias aquí".
Emma Little-Pengelly, su adjunta en el Ejecutivo de poder compartido, ha advertido que la violencia "no hace avanzar ninguna causa sino que la perjudica": "Participar en estos actos pone en riesgo tu propia seguridad y la de los demás. Causa un grave perjuicio y daño a cualquier causa o campaña que quiera ser escuchada".
Ambiente de gran tensión
Estos incidentes llegan en un momento de gran tensión en Reino Unido, después de la muerte del estudiante Henry Nowak. Después de un vídeo en el que se ve al joven tendido en el suelo mientras lo esposaban e ignoraban que decía que no podía respirar.
"Me han apuñalado", se le escucha decir en repetidas ocasiones. A su lado, Vickrum Digwa, de religión sij, que le acusaba de haber proferido insultos racistas contra él.

Mientras, Elon Musk ha reaccionado al mensaje del activista antiimingración Tommy Robinson. "¡Solo protestando repetidamente y alto lograremos algún cambio!", ha expuesto el multimillonario en un mensaje que, sin citarlo, ha sido tildado por la ministra de Justicia norirlandesa como "malintencionado".
"En Irlanda del Norte sabemos el daño que puede causar el demonizar a todo un grupo de personas por el comportamiento de unos pocos. No queremos volver a esa situación", ha afirmado.
Por su parte, Claire Hanna, líder del Partido Socialdemócrata y Laborista, ha descrito la violencia como "racismo".