tragedia en Venezuela
Sin casa ni cama para descansar, los venezolanos pasan las noches al raso tras la tragedia: "Nos da miedo volver a entrar"
Los detalles Los venezolanos o han perdido sus casas o no se fían de que se sostengan en pie debido a las decenas de réplicas a lo largo de las últimas horas.

Resumen IA supervisado
Tras los devastadores terremotos en Venezuela, muchos supervivientes se enfrentan a la dura realidad de no tener hogar. Sin refugio ni cama, la única opción es pasar las noches en la calle. En Catia La Mar, algunos se acomodan en vehículos o colchones rescatados, formando campamentos improvisados con las pocas pertenencias que pudieron salvar. La desconfianza en la estabilidad de sus hogares tras las réplicas les mantiene fuera. En La Guaira, la comunidad se une para proporcionar comida, agua y apoyo, aunque la ayuda oficial aún no llega. La solidaridad prevalece mientras esperan soluciones de las autoridades.
* Resumen supervisado por periodistas.
¿Qué hacer cuando uno lo ha perdido todo? Sin casa para resguardarse, sin cama sobre la que descansar ni un hotel o refugio en el que pasar las peores horas de su vida. La única solución para los que han sobrevivido al horror de los terremotos en Venezuela es hacer noche en la calle.
Intentan descansar en el suelo porque ya no tienen un techo bajo el que refugiarse. También se acomodan en los vehículos o sobre un colchón recuperado. "Estamos en el piso, sentados ahí con sillas que traemos", ha contado un hombre. En un campamento improvisado en Catia La Mar, algunos vecinos se rodean de las pocas cosas que han podido rescatar.
Ellos son los afortunados, los que han salido con vida. "Nos da miedo volver a entrar para allá. Eso está horrible", ha confesado una mujer. Los venezolanos o han perdido sus casas o no se fían de que se sostengan en pie debido a las decenas de réplicas a lo largo de las últimas horas.
Así que los residentes de La Guaira se acostumbran a sobrevivir en un estado de emergencia. "Más o menos ya llevo como dos días sin dormir", ha agregado la misma mujer. Conscientes de que un desastre como este saca lo peor, pero también lo mejor de las personas. "En medio de todo lo que hemos pasado no nos ha faltado la comida, el agua, el apoyo de la gente. La verdad que muy agradecida", ha dicho otra mujer.
"Estamos esperando justamente las autoridades competentes para ver que pueden solucionar con nosotros", ha explicado un hombre ante una ayuda que no llega. Se acerca otra noche al raso en la que de nuevo se quedan bajo el amparo de la comunidad.