Con este fin, el Ejecutivo está formando una comisión con representantes de los dueños de las fábricas, líderes sindicales y elementos gubernamentales que decidirán las nuevas condiciones salariales de los empleados de la confección en el país asiático. "La comisión tardará tres meses en hacer sus recomendaciones, pero el aumento del salario mínimo entrará en vigor con efecto retroactivo desde el 1 de mayo", explicó Tarek Zahirul, portavoz del Ministerio de Textiles de Bangladesh.

Los bangladesíes son los trabajadores textiles con el salario más bajo del mundo con 38 dólares mensuales, unos costes que han llevado a China a deslocalizar parte de su producción a este país del sur de Asia. La última vez que se subieron los sueldos en este sector fue en 2010, cuando el sueldo mínimo mensual era de 21 dólares.

Una fuente que no quiso ser identificada del Ministro de Textiles señaló que los trabajadores piden 102 dólares mensuales, una demanda que desconoce si se cumplirá. Este sector es fundamental para la economía bangladesí, ya que representa el 78 % de las exportaciones de Bangladesh, da trabajo a cuatro millones de personas y atrae a grandes compañías de Occidente por ofrecer la mano de obra más barata del planeta.

El derrumbe el pasado 24 de abril del complejo textil, que tenía nueve plantas y estaba ubicado en la localidad de Savar, ha puesto de manifiesto las duras condiciones laborales de los trabajadores del textil en Bangladesh.

El mayor siniestro industrial de la historia de Bangladesh ha causado heridas a 2.438, mientras la operación de recuperación de cadáveres ha entrado en su última fase. Las empresas extranjeras El Corte Inglés, Benetton, Primark, Bon Marché y Joe Fresh han admitido producir en alguno de los talleres del complejo siniestrado y Mango había hecho un pedido de prueba.