La culpa es de las crisis
Éramos ricos y no lo sabíamos: el aumento del coste de vida desde el euro cuando una barra de pan valía 30 céntimos
Los detalles Un cartón de leche eran 89 pesetas (unos 50 céntimos) y el kilo de merluza estaba entre 1.200 y 1.800 pesetas, lo que serian entre siete y diez euros. Ahora cuesta entre nueve y 17 euros.

Resumen IA supervisado
Hace 25 años, el 19 de junio de 2001, se acuñó la última peseta, marcando el fin de una era monetaria en España. Desde entonces, el coste de vida ha aumentado significativamente, entre un 50% y 65%. Antes, productos básicos como el cartón de leche costaban 89 pesetas y hoy su precio es mucho mayor. Un café en un bar costaba entre 75 y 100 pesetas, ahora supera el euro y medio. Llenar el depósito de gasolina ha pasado de 80 céntimos por litro a más de 1,50 euros. La vivienda también se ha encarecido, triplicando su precio por metro cuadrado. Las crisis económicas han influido en esta inflación, haciendo añorar la estabilidad financiera de antaño.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un cartón de leche eran 89 pesetas (unos 50 céntimos), la barra de pan 50 pesetas (30 céntimos) y el kilo de merluza estaba entre 1.200 y 1.800 pesetas, lo que serian entre siete y diez euros. Hoy, entre nueve y 17. Un pollo asado costaba entonces entre cuatro y seis euros (entre 650 y mil pesetas). Hoy cuesta entre diez y 12 euros. Se cumplen 25 años del momento en el que se acuñó la última moneda de 100 pesetas y se aceleraba el paso al euro. Hace 25 años éramos ricos y no lo sabíamos
Este viernes hace exactamente 25 años desde que se acuñó la última peseta: el 19 de junio de 2001. Fue la moneda oficial en España durante 134 años. Un cuarto de siglo después nos preguntamos: ¿cuánto ha cambiado el coste de la vida? Y la respuesta es, sin duda, que mucho. En España aumentó entre un 50" y un 65% desde el 2001.
laSexta Clave ha hecho un viaje en el tiempo. Un café en un bar de toda la vida costaba entre 75 y 100 pesetas, unos 50 céntimos. Ahora cuesta un euro con 60 céntimos. Más de un euro más caro. Y no hablemos de los cafés con mil sabores y siropes de las cadenas estadounidenses por los que se pueden pagar incluso siete y ocho euros.
Además, llenar el depósito duele cada vez más. Si en 2001 pagábamos alrededor de 133 pesetas, o sea, 80 céntimos, por litro de gasolina, ahora ya vamos por 1,50 euros o 1,70. Otro gran cambio: algo tan cotidiano como ir a comer el menú del día. Rondaba las 700 pesetas: cuatro euros con 20 céntimos mas o menos. Ahora ronda los 14 euros, lo que supone una subida importante, aunque cambia mucho dependiendo de la comunidad autónoma.
Y lo de la vivienda ya da auténtico miedo. El precio medio del metro cuadrado en España rondaba las 182.400 pesetas, equivalente a 1.000 euros. Ahora ya está en torno a los 2.795 euros. Es decir, pagamos casi el triple para una casa, y los alquileres han seguido el mismo camino.
La culpa la tienen, sobre todo, las crisis que hemos vivido, que no han sido pocas: la crisis financiera de 2008, la del COVID, la de la guerra en Ucrania, la de la guerra de Irán... Hace 25 años nos despedíamos de la peseta. Ahora, lo que echamos de menos, no es la moneda en sí, es la estabilidad financiera que vivíamos en su época. Éramos ricos y no lo sabíamos.