Si vives de alquiler, lo estarás viviendo en primera persona. El -elevado- precio del arrendamiento es uno de los mayores problemas que sufre la vivienda en las ciudades de España, en especial en las grandes capitales. En el mes de junio, el precio del alquiler alcanzó "máximos históricos", según los datos del 'Indice Inmobiliario' de Fotocasa.

Por eso, muchas personas han acabado desplazándose a barrios más alejados del centro, o incluso estén pensando en mudarse a ciudades más pequeñas, donde hay menos presión de la demanda.

De hecho, esa es la razón por la que muchas de estas ciudades secundarias tienen los precios de alquiler más baratos. El portal inmobiliario Idealista ha publicado un listado con los pueblos que tienen el alquiler más bajos. Ya te adelantamos: no encontrarás ni uno en toda la Comunidad de Madrid, ni Cataluña, ni en el País Vasco, ni muchos menos en las islas.

Los pueblos con los alquileres más bajos se concentran principalmente en Castilla-La Mancha y Andalucía, aunque, también encontramos varios municipios en la Comunidad Valenciana y Murcia, el noroeste de la Península y Extremadura.

Baeza, en Jaén, es el municipio que encabeza listado, con 3,9 euros al mes por cada metro cuadrado en junio, seguido de Miguelturra, (Ciudad Real), con 4,4 euros/m2/ mensuales, y de Linares y Úbeda, también Jaén que, junto a Tomelloso, en Ciudad Real, comparten un precio medio de 4,6 euros/m2. En la siguiente tabla puedes consultar el resto de ciudades. Estos precios son casi una cuarta parte de lo que vale vivir en la zona más cara del centro de Madrid que alcanza los 15,7 euros el metro cuadrado.

¿Por qué tienen alquileres más bajos?

Los motivos de que estas ciudades tengan precios de alquiler tan bajos con respecto a las grandes capitales son diversos. Según explican desde Idealista, que ha elaborado este estudio a partir de su informe mensual de precios, estos bajos precios están relacionados con el ajuste entre oferta y demanda.

Esta oferta y demanda dependen a su vez, añaden, de variables como el empleo, las condiciones de vida o lo interesante que sea el municipio a nivel turístico, además de si la oferta disponible es ajustada para la realidad demográfica del municipio.

Pero además, hay algo que tienen en común estos municipios y en que son pequeñas ciudades, de entre 10.000 y 40.000 habitantes la mayoría, en muchos casos de provincias que sufren la despoblación rural y cuya población, se concentra más en la capital de provincia. Aun así, en este listado se encuentran algunas más pobladas, como Mérida (59.000 habitantes) o Ponferrada (65.000), que coinciden en no ser capitales de provincia.

Así lo explica Héctor Simón, profesor universitario y director de la Cátedra UNESCO de Vivienda de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona). Para Simón, existe una eralidad y es que no hay una política de "cohesión territorial que permita crear oportunidades a lo largo de todo el territorio y no solo en las grandes ciudades", como Barcelona, Madrid, Valencia o Zaragoza.

El profesor recuerda que el 90% de la población se concentra en el 9,3% de los municipios, lo que se traduce en que 42 millones de personas viven en Madrid y en el litoral, mientras que los 4,6 millones restantes lo hacen en el resto del territorio nacional.

Unas cifras "que nos llevan al concepto España vaciada y a los problemas de la vivienda asequible, que se dan principalmente en los núcleos urbanos donde se generan las oportunidades laborales, por ejemplo en las ciudades citadas", apunta Simón.

Por ello, sostiene, es lógico que los municipios situados en estas zonas "tengan unos alquileres más asequibles que en otras zonas con mayor demanda".

Algo que podría solucionarse, apunta el profesor, con la mejora de las comunicaciones terrestres y digitales, la generación de oportunidades laborales o la gobernanza.