Roger Federer y Sebastian Vettel, dos leyendas en sus respectivas disciplinas, se encuentran atravesando los últimos capítulos de su vida deportiva.

El suizo, cerca de soplar las 40 velas, llevaba más de un año sin competir por una lesión hasta que volvió a las pistas en Ginebra hace dos semanas a modo de 'preparación' para Roland Garros.

Sobre la tierra batida de París, el suizo decidió abandonar el torneo cuando estaba a las puertas de los octavos de final del prestigioso Grand Slam, centrándose ahora en llegar en las mejores condiciones posibles a Wimbledon, su torneo fetiche.

Por su parte, Sebastian Vettel, que esta temporada ha cambiado el rojo de Ferrari por el verde de Aston Martin, logró en Azerbaiyán un increíble segundo puesto, dando cuenta de que su magia al volante no se ha disipado tras varios años de claroscuros en el 'Gran Circo'.

Preguntado por la edad y el futuro en la categoría, el alemán tiene claro que no podrá aguantar mucho tiempo más en el monoplaza: "Si lo comparas con otros deportes, hay un número limitado de asientos en Fórmula 1. Creo que si ya no te llena, por la razón que sea, entonces es momento de dar un paso a un lado y de dejar a otros niños tener su oportunidad".

"En tenis se puede decir que no le estás quitando el lugar a nadie, así que es diferente, pero aquí, con sólo 20 asientos disponibles, posiblemente lo estés ocupando. No obstante, todo el mundo es libre de hacer lo que quiera", ha señalado el piloto de 33 años a 'Motorsport.com'.

Paralelamente, el tetracampeón del mundo de F1 se ha referido a los cada vez más altos costes en la categoría, hecho que permite la inclusión de pilotos como Mazepin en la parrilla (su padre financia a Haas, el 'farolillo rojo' del 'Gran Circo'.

"No hay una solución rápida, pero los costos son demasiado altos. Si miro hacia atrás, a cuando empecé, los costos eran más bajos, pero todavía eran altos. Tuve mucha suerte. Me apoyó el señor Gerhard Noack, el mismo hombre que apoyó a Michael Schumacher unos 20 años antes. En aquel entonces, era muy caro. Michael necesitaba ayuda y yo también porque no podía permitírmelo. En mi primera temporada pudimos pagar la mitad nosotros mismos, luego tuvimos la suerte de que la gente nos apoyó y nos ayudó", explica.

"Desde entonces, el mundo ha cambiado, el patrocinio ha cambiado. También ha cambiado la voluntad de invertir dinero en niños y en el automovilismo. En resumen, siempre ha sido difícil", añade.

"No creo que haya una solución rápida, pero se pueden hacer cosas para tratar de hacer que el deporte sea más accesible para todos los niños de diferentes orígenes. Es un pasatiempo caro, se mire como se mire. Pero en los últimos años se ha desbocado y se ha vuelto demasiado caro", zanja.

Cabe reseñar que de la quinta de Roger Federer en Fórmula 1 se encuadran Fernando Alonso y Kimi Raikkonen, teniendo el asturiano la misma edad que el suizo, que a su vez es dos años más joven que en el finlandés. ¿'Sobran' también ellos en F1?