Mercedes quiere olvidar ya Mónaco y Bakú. En las dos últimas citas del calendario de Fórmula 1, la escudería que ha reinado en el 'Gran Circo' en los últimos años se ha visto relegada incluso a la zona fuera de puntos.

Si en el Principado Valtteri Bottas tuvo que abandonar tras un problema en un neumático y Lewis Hamilton quedó relegado a la séptima posición, en Azerbaiyán ambos se quedaron fuera de las 10 primeras posiciones, logrando una mayor ventaja Red Bull en el campeonato de constructores gracias a la victoria de Checo Pérez (Verstappen sigue liderando el Mundial).

Toto Wolff, jefe de Mercedes, reconoce que el nivel del equipo no está siendo el de otras temporadas: "Creo que hay muchas cosas que no están funcionando tan bien como en los últimos años. En la faceta operativa no estamos en nuestro mejor momento. Realmente no hemos encontrado el punto óptimo del coche para la clasificación y la carrera, de lograr tener un monoplaza rápido en clasificación y rápido en la carrera".

"Hay tantas cosas que necesitamos mejorar que lo único que quiero hacer ahora mismo, cuando acabemos esta entrevista, es ponerme a ello para asegurarme de que realmente seamos capaces de competir por este campeonato. No se puede seguir perdiendo puntos como hemos hecho en Mónaco y aquí. Simplemente no es aceptable para todos", añadió el austriaco.

Al ser preguntado por si está viviendo las semanas más duras en su periplo en la escudería de Brackley, Wolff lo tiene claro: "Sí, son las más difíciles. Porque no tener rendimiento en Mónaco, y que ocurra lo de Valtteri, que habría logrado un sólido podio, pero se encontró una parada en boxes de 36 horas, no es realmente un gran logro, según el listón que nosotros mismos habíamos puesto".

 

"Y luego en Bakú el coche estuvo casi todas las sesiones en ninguna parte, perdido. Luego, para ser sincero, estar en tercer lugar e incluso intentar lograrlo estuvo bien", explicó.

"Pero simplemente no es aceptable que no estemos poniendo el coche en una posición de máximo rendimiento después de la salida, o tras las paradas en boxes. Estamos perdiendo segundo tras segundo", añadió.

Tanto Hamilton como él se vieron "frustrados" por el grosero error del británico en la resalida: "Ambos estamos destruidos, para ser sincero. Para él, obviamente, como piloto, lo tienes... está tan cerca y luego todo se ha ido. Solo necesitamos ser la mejor versión de nosotros mismos y hacer lo mejor con lo que tenemos. Y no les hemos dado a los pilotos un paquete competitivo este fin de semana. Han estado lejos de tener un paquete competitivo".

"Esa es la frustración. No es solo el incidente al final lo que frustra. En general, no estamos cumpliendo con nuestras propias expectativas. Todos: Lewis, los ingenieros, yo mismo, todos los miembros del equipo", zanjó el jefe del equipo, que ya mira al GP de Canadá del próximo fin de semana con el objetivo de vencer a Red Bull.