Marc Márquez ha vuelto a MotoGP tras nueve meses alejado de los circuitos después de que se rompiese el húmero del brazo derecho. El piloto de Honda ya sorprendió en los primeros libres logrando una tercera posición recordando a todos que, pese a haber estado mucho tiempo sin pilotar, no ha perdido calidad alguna.

Así pues, Márquez ha logrado una increíble sexta posición en la clasificación volviendo a demostrar por qué es ocho veces campeón del mundo, aunque ya confesó que todavía no disfruta como antes: "De momento no estoy disfrutando mucho. Aún estoy notando que físicamente me está costando, sobre todo en las curvas a la derecha, porque me falta un poco de fuerza en el brazo derecho".

La mayor parte de la parrilla ha hecho algún comentario sobre su regreso y gran parte de ellos esperaban que volviese igual de fuerte que siempre. "Me esperaba que Márquez volviese pronto a ir muy fuerte. Me parece que está muy en forma físicamente, al verlo. Lo vi en pista en alguna curva y me parece ya rápido, como antes de la lesión. Es ya muy competitivo", aseguró Valentino Rossi.

Joan Mir, que supo aprovechar la pasada temporada la ausencia del piloto de Honda, confiesa que no le ha sorprendido nada: "A mí no me ha sorprendido la actuación de Marc. Sabemos que aquí la Honda funciona muy bien, que son todos rápidos y también sabemos el potencial real que tiene Marc. No es que haya llegado con el brazo mal. Ya llega al cien por cien y puede apretar al cien por cien. De Márquez a mí ya no me sorprende prácticamente nada por todo lo que ha hecho. Simplemente, espero de él estar en ese nivel".

"Es casi más extraño que la gente no se imaginara que Marc iba a volver así de inmediato. Siempre ha demostrado que cuando se caía, volvía a subirse a la moto y va rápido enseguida", añadió Bagnaia sobre el regreso de Márquez.

De esta forma, el piloto español saldrá sexto en su primera carrera tras nueve meses de lesión y, conociéndolo, dará el 100 por 100 para poder mejorar la posición, aunque cabe recordar que los médicos ya le avisaron que el cansancio le iría pasando factura y que por tanto el domingo será el peor día.

"Aún no sé qué meta me marcaré porque aún no sé cómo conduzco, aún no sé dónde está el límite. Pilotar ya es bueno, ahora toca hacerlo sintiendo la moto", explicó Márquez.